Editorial Lunes, 3 de septiembre de 2018

Escenario complicado pero...

Tras la crisis cambiaria llegaron algunos aumentos; lo incierto es saber cuáles serán los próximos.

Después de la última corrida financiera, la incertidumbre volvió a instalarse en el ánimo de muchos argentinos ya que la mayoría no sabe qué impacto tendrá la escalada del dólar -en Mendoza cerró casi a $40-en sus bolsillos.

Sí ya hubo un adelanto el sábado con el aumento del pan y de los combustibles, como era de esperarse, lo que generará el efecto cascada de siempre. Subirá el transporte y por lo tanto el alza se trasladará a la canasta básica. De hecho, algunas cadenas ya remarcaron la mercadería atentos a los nuevos listados de los proveedores el mismo jueves.

Ni hablar de quienes sacaron un crédito hipotecario a valor UVA (cuya cuota se actualiza con la inflación) o de quienes pagan los mínimos de las tarjetas de créditos porque no llegan a fin de mes (en estos casos los intereses anuales superarán el 100% dependiendo las entidades bancarias).

Pero este panorama no justifica que algunos sectores aprovechen el mal clima social para agitar a los más vulnerables a robar supermercados, como sucedió en varios locales de Mendoza.

Así quedó el Carrefour de Tupungato.
Así quedó el Carrefour de Tupungato.

Más allá de que algún político quiso llevar agua para su molino diciendo que los saqueos sólo se producían en las comunas de Cambiemos, lo cierto es que los hechos existieron y que se mezcló gente con intereses ajenos a la falta de comida.

Mientras tanto, la residencia de Olivos siguió siendo el centro de frenéticas reuniones encabezadas por el propio presidente Mauricio Macri. Allí concentró a su círculo de confianza, entre ellos a la gobernadora de Buenos Aires María Eugenia Vidal y al jefe de Gabinete, Marcos Peña, a quien le achacan gran parte de esta crisis económica.

Los diarios nacionales remarcaron en sus títulos la reducción drástica de ministerios para achicar el gasto público. Habrá que ver si son sólo cambios de jerarquías o si realmente habrá reducción de personal como se pretende mostrar. Lo cierto es que existe preocupación porque se habla de la pérdida de 10.000 puestos de trabajo que tienen que ver con contratos tercerizados.

Hace meses que se viene pidiendo un achique del Estado y quizás ahora la presión del Fondo Monetario Internacional no les haya dejado otra salida.

En Grecia ya vivieron esta situación, que lamentablemente estuvo acompañada de la reducción de los salarios de los estatales e incluso de los jubilados. Fueron momentos muy críticos cuyo costo social aún se está pagando. Hoy se sabrá por dónde pasa el ajuste y cuáles serán las próximas medidas económicas.