Por Sara González[email protected]
Este año no hay faltantes en los textos escolares. Según un sondeo realizado entre los principales referentes del rubro, los libros que necesitan los chicos para arrancar el año rondan los $200 y no hay dificultades para conseguirlos como sí ocurrió en años anteriores. Los aumentos rondan el 25% y en algunos casos un poco menos.En promedio, dependiendo de la modalidad que elija cada escuela o docente, las familias tienen que pensar en un gasto que va desde los $200 hasta los $600 para comprar los libros básicos.
Por ejemplo, un manual de la editorial Santillana, que es una de las que más demanda tiene, para el segundo ciclo de la escuela primaria cuesta $275, mientras el año pasado salía $50 menos. En algunos grados, se piden libros por áreas, es decir, uno para matemática y otro para las ciencias. El precio de cada uno ronda los $200. Si a esto se le suma el costo de los libros de inglés, hay que desembolsar alrededor de unos $600.“De todos modos, los aumentos han sido moderados”, refirió Diego Salomone, dueño de la librería Rayuela.“Esperábamos que los incrementos fueran más altos. Pero tal vez la recesión ha hecho que las editoriales hayan decidido aplicar aumentos no tan altos. También puede haber influido que, actualmente, todos los libros se imprimen en el país o dentro de los países que integran el Mercosur y esto seguramente influye en los costos”, analizó el comerciante.“Las condiciones económicas no son favorables para ninguna actividad y casi ningún gremio ha cerrado aumentos salariales. Por eso, las listas de precios no han tenido aumentos tan abruptos”, amplió Salomone.Lo más demandado Dentro de los textos más demandados están los de la editorial Santillana, que también están entre los más caros, porque cada libro cuesta unos $270. Luego le siguen Kapeluz, Estrada y Puerto de Palos.Industria nacional Este año no se han registrado faltantes de ejemplares, un problema que sí se evidenció en otros años, producto de las limitaciones impuestas por el Gobierno nacional al ingreso de mercadería importada. Sucede que varias editoriales imprimían sus ejemplares en otros países y luego tenían complicaciones para el ingreso de los productos.Ahora, prácticamente la totalidad de los manuales que piden en las escuelas primarias se imprimen en el país, por lo tanto, no hay problemas en la oferta. Si hay faltantes, son puntuales, como ha sido el caso de los ejemplares de la editorial Puerto de Palos, que este año cuesta encontrarlos.En 2014, pasó con algunos libros de Kapeluz. Pero se limita a problemas puntuales de esos sellos, explicó el dueño de Rayuela.Los libros de inglés En el caso de los libros de inglés, los aumentos también rondan entre el 25% y el 30%. Por ejemplo, el Top Noch sale $340, esto incluye dos libros, el de lectura y de actividades, según los precios del Centro Internacional del Libro, que se especializa en textos de idiomas.En este rubro, hay grandes diferencias de precios entre los libros que se imprimen en el país y los que se importan. Hay textos nacionales que salen $96 y que fundamentalmente se los piden a los padres de niños que asisten a las escuelas públicas, mientras los importados están por encima de los $300.En las escuelas públicas, ya no usan el manual tradicional Prácticamente, el 100% de las escuelas primarias públicas ya no usan el tradicional manual por alumno, sino que se valen de los textos escolares que reparte el Gobierno escolar. En total, en el lapso de tres años, la DGE ha repartido 800.000 ejemplares. Se trata de libros de texto que llegan a las bibliotecas de las instituciones, que los docentes utilizan con sus alumnos de acuerdo a las necesidades curriculares.“Esta es una tendencia que se ha afianzado en los últimos años”, refirió Livia Sandes, subsecretaria de Planeamiento y Evaluación de la Calidad Educativa.En el caso de las escuelas secundarias, el porcentaje de cobertura con libros que manda el Estado también alcanza al 100%.“Nosotros estimulamos la variedad de libros. Es una muy buena forma de aprovechar la gran cantidad de textos que les envía el Gobierno nacional a las escuelas”, explicó la funcionaria. La entrega de material bibliográfico a los colegios corre exclusivamente por cuenta del Gobierno nacional. Alternadamente, dicho envío remite un año textos escolares y otro colecciones de literatura infantil y juvenil. Este año, como parte de esas colecciones, se están repartiendo ejemplares de Mafalda, la historieta de Quino. Se trata de cajitas que contienen diez tomos con una recopilación de la obra del genial dibujante mendocino.En la nueva modalidad que impone el gobierno escolar, los únicos alumnos que se llevan el libro a la casa son los de primero. En el resto de los grados, los chicos trabajan en el aula alternadamente con distintos libros que están en las bibliotecas escolares.“Esto no quiere decir que no haya escuelas que sigan pidiendo los textos escolares tradicionales, sobre todos las escuelas privadas”, remarcó Sandes.En ese ámbito, se siguen imponiendo el manual o los libros por áreas que piden los docentes y compran los padres.




