El Riesgo País mantuvo este miércoles su tendencia a la baja y se ubicó en 486 puntos básicos en la apertura de las operaciones, con una caída de 8 puntos respecto del último cierre marcando en la pizarra 486 unidades, un nivel que no tocaba desde 2018. La baja respondió a la evolución positiva de los bonos de la deuda pública argentina.
El Riesgo País profundiza su baja histórica y se ubica en 486 puntos
El Riesgo País cayó 8 puntos impulsado por la suba de los bonos en dólares y renueva expectativas de una mejora en el acceso al financiamiento
En Wall Street, los títulos en dólares operaron en alza en toda la curva, con un mayor impulso en los plazos más largos, que llegaron a subir hasta 1,3%. Este desempeño volvió a respaldar la mejora del indicador que mide la percepción de riesgo de la Argentina en los mercados internacionales.
Desde la firma Wise Capital señalaron que, si el Gobierno logra consolidar también el frente político, podría registrarse una compresión adicional de hasta 100 puntos básicos, lo que dejaría al país en mejores condiciones para refinanciar deuda. Además, destacaron la importancia de una correcta instrumentación de la Ley de Inocencia Fiscal. “Esto es clave porque el problema de la Argentina no es de liquidez, sino de credibilidad”, subrayaron en un informe.
La importancia del Riesgo País
El Riesgo País funciona como un termómetro de la confianza que los mercados tienen en las políticas económicas y la solvencia financiera de los países. En términos simples, mide qué tan riesgoso es prestarle dinero a un Estado frente a hacerlo a economías consideradas más seguras.
El indicador se calcula como la diferencia de tasa entre los bonos soberanos de un país y los bonos del Tesoro de Estados Unidos. El índice más utilizado es el EMBI+, elaborado por JP Morgan.
Su nivel resulta clave por varios factores:
- Costo de financiamiento: cuanto más alto es el Riesgo País, más caro le resulta al país endeudarse, ya que los inversores exigen tasas de interés mayores para compensar el riesgo de default.
- Acceso al crédito: con un Riesgo País elevado el país queda virtualmente fuera de los mercados internacionales o solo puede financiarse en condiciones muy desfavorables.
Además, el Riesgo Pías es clave para las expectativas sobre la estabilidad macroeconómica, la política fiscal, la capacidad de pago, la inflación, el nivel de reservas y la gobernabilidad. Su impacto se extiende más allá del Estado nacional, ya que las empresas y los gobiernos provinciales también deben pagar tasas más altas para acceder al financiamiento. Finalmente, un Riesgo País elevado desalienta la llegada de inversiones extranjeras de largo plazo, al asociarse con mayor incertidumbre y riesgo de crisis.





