La tradicional industria lechera Lácteos Verónica recurrió a la Justicia Comercial y solicitó su concurso de acreedores tras acumular deudas por más de $15.900 millones en el sistema bancario. Con sus plantas paralizadas, salarios impagos y cientos de empleos en riesgo, la firma busca reestructurar un pasivo asfixiante.
La presentación judicial es analizada por la Justicia que busca determinar si corresponde declarar la apertura formal del trámite para frenar los pedidos de quiebra que pesan sobre la compañía.
El deterioro de la cadena de pagos queda reflejado en registros oficiales. La masa de pasivos bancarios asciende a $4.745 millones con entidades como Banco Galicia, Banco Nación y Credibel, a lo que se suman más de 2.900 cheques rechazados por un valor total de $11.200 millones.
Plantas paralizadas en la crisis de Lácteos Verónica
La situación operativa de la empresa fundada en 1923 alcanzó un nivel crítico. Las instalaciones productivas ubicadas en las localidades santafesinas se mantienen desactivadas por falta de insumos básicos y materia prima.
La firma llegó a procesar más de un millón de litros de leche diarios y a emplear a más de 700 trabajadores directos. Sin embargo, la interrupción del abastecimiento por parte de tamberos y la acumulación de haberes impagos redujeron sensiblemente la dotación de personal.
Los representantes sindicales y operarios visibilizaron el conflicto mediante movilizaciones y cortes de ruta. Frente a la parálisis prolongada, diversas familias debieron recurrir a la asistencia alimentaria brindada por las autoridades provinciales para afrontar la falta de ingresos desde el año pasado.
Impacto estructural en el sector de Lácteos Verónica
El desplome financiero de esta firma tradicional no representa un hecho aislado en el panorama nacional. La actividad lechera atraviesa un contexto severo signado por la caída del consumo interno, el encarecimiento de los costos operativos y el estancamiento del crédito.
Diversos actores de la cadena productiva enfrentan problemas similares de liquidez que comprometen miles de puestos de trabajo. Casos emblemáticos como el colapso de Alimentos Refrigerados S.A. y los procesos concursales de otras empresas evidencian un escenario de marcada vulnerabilidad para la industria agroindustrial.
Los pequeños y medianos productores lácteos que abastecían a estas grandes plantas sufren de manera directa el corte de la cadena de cobros. Esta coyuntura ha provocado el cierre definitivo de numerosos tambos en la cuenca santafesina y cordobesa, acentuando la concentración en el mercado de recepción de leche cruda.
En pocas palabras
- Lácteos Verónica: la compañía solicitó su concurso de acreedores ante la Justicia Comercial.
- Crisis operativa: las plantas de la empresa se encuentran paralizadas por falta de insumos y salarios impagos.
- Impacto sectorial: la industria láctea atraviesa un contexto severo con caída del consumo y aumento de costos.





