Parte del desafío actual es reconvertirse y adaptarse a las nuevas tendencias. El hotel Stadhalle en la ciudad de Viena asumió, hace algunos años, la responsabilidad con su entorno incorporando gradualmente distintos recursos hasta convertirse en el primer hotel del mundo con un consumo energético igual a 0.
Pasajeros y empleados, trabajan, descansan y disfrutan en armonía con la naturaleza.
Este pintoresco hotel austríaco produce su propia energía mediante la instalación de 130 m2 de paneles solares, una instalación fotovoltaica de 93 m2, una bomba de calor para calentar agua, varios pozos de geotermia y tres torres eólicas. Como complemento, todas las bombillas de luz son de tipo LED y han incorporado accesorios que permiten el ahorro de agua en duchas y canillas.
Ecoresponsables
El objetivo del hotel es la responsabilidad y utilizan productos de limpieza biodegradables, cuenta con un depósito para la recogida y reutilización de aguas pluviales para regar el jardín y abastecer las cisternas y una cubierta verde de vegetación en sus muros para mejorar el aislamiento del edificio.
Conceptualmente estimulan el uso de trasportes colectivos y sostenibles, dispone de puntos de conexión gratuitos para recargar vehículos eléctricos, lleva una política estricta de separación de residuos para reducirlos y reciclarlos y capacitan a su personal en forma continua en conceptos de sostenibilidad. Un excelente ejemplo de que se puede trabajar más responsablemente sin afectar la calidad ni el servicio.
Ejemplos como este se presentan como una meta a corto plazo para proyectos locales, ya que el contexto de cambio climático que necesita la incorporación de pautas de responsabilidad social y ambiental
