La forma en como cortamos y cuidamos las uñas puede afectar nuestra salud en muchas maneras. Primero debemos comenzar aclarando que las uñas siempre deben cortarse con alicate y no con tijeras.
¿Por qué no hay que cortar las uñas en forma redondeada?
No cortarse las uñas de los pies rectas, sino redondeadas, favorece la onicocriptosis, es decir las uñas encarnadas. Al redondear las esquinas, la uña crece hacia la piel, provocando dolor, infecciones y, a menudo, la necesidad de intervenciones podológicas. Los expertos aconsejan cortarlas rectas, dejando un pequeño borde blanco para evitar complicaciones.
En el caso de que los bordes de la uñas te molesten, esos si puedes dejarlos rectos, pero el resto de la uña siempre debe ir recto y en lo posible el corte debe realizarse de una sola vez y no en varios tramos, ya que esto puede provocar que la uña se astille.
Todo esto también aplica para las uñas de los pies, con las cuales hay que tener mucho más cuidado. Cortar las uñas de los pies rectas también ayuda a reducir la presión que las uñas pueden ejercer sobre los dedos o el calzado. Un corte irregular o redondeado puede hacer que los bordes de la uña rocen con la piel o que las uñas se claven en los dedos vecinos, lo que puede llevar a llagas y molestias al caminar o correr.
Manuel Vidal, un podólogo español reconocido en TikTok por las recomendaciones y tips para sus seguidores, asegura que existen 4 tips o pasos a seguir para poder cortar las uñas y evitar complicaciones:
- Crema hidratante para los talones: según Vidal, la crema sirve par evitar la dureza de los pies.
- Piedra pómez: Vidal dijo que puede usarse, pero sin pasarse. Usala con suavidad después de la ducha. Si te excedés, podés generar más sequedad.
- Alicate: según el podólogo, es lo mejor para cortarse las uñas, ya que permite un corte personalizado, a diferencia del cortaúñas.
- Lima de cartón o metal: ideal para limar los picos que quedan en las uñas y suavizar las esquinas si las cortás rectas.



