Al momento de buscar qué productos pueden ayudarnos a conseguir una piel limpia, sedosa y de porcelana, la respuesta siempre va a incluir un exfoliante.
Cómo hacer un exfoliante de agua de rosas y azúcar: piel lisa y sedosa en segundos
Si quieres eliminar los restos de piel muerta de tu cuerpo, este exfoliante es la solución más saludable
Los exfoliantes nos ayudan a eliminar la piel muerta y a dejarla suave. A continuación enseñamos a elevar cualquier ritual de skincare con una combinación clásica, romántica y altamente efectiva: el agua de rosas y el azúcar.
¿Por qué hacer un exfoliante con agua de rosas y azúcar?
El azúcar es un gran exfoliante físico, ya que sus gránulos actúan como pequeñas herramientas que remueven las células muertas sin la agresividad de sales más gruesas. Además, contiene ácido glicólico natural, que ayuda a disolver los enlaces que mantienen la piel opaca adherida al cuerpo.
Por otro lado está el agua de rosas, que funciona como un tónico revitalizante para la piel. Tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes y calma la irritación que surge tras frotar la piel.
¿Cómo hacer un exfoliante con azúcar y agua de rosas?
Ingredientes
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1 taza de azúcar blanca o morena (la morena es más suave para pieles sensibles).
3 cucharadas de agua de rosas pura (asegúrate de que no contenga alcohol).
2 cucharadas de aceite portador (coco, almendras dulces o jojoba) para añadir hidratación.
Opcional: Pétalos de rosa secos triturados para un toque estético y sensorial.
En cuanto a su preparación, el primer paso consiste en colocar el azúcar y los pétalos secos en un recipiente de vidrio. Vierte el aceite de tu elección y mezcla hasta que el azúcar parezca arena húmeda.
Luego tendrás que incorporar el agua de rosas poco a poco. El azúcar no debe disolverse, sino que tiene que impregnarse del aroma y las propiedades del agua. Guarda la mezcla en un frasco de vidrio hermético en un lugar fresco y seco.
¿Cómo aplicar este exfoliante en la piel?
El exfoliante siempre se aplica sobre la piel húmeda, pero no mojada del todo. El vapor ayuda a abrir los poros y de esta manera el producto actúa mejor. Haz movimientos circulares. Aplica 1 o 2 veces por semana. Exfoliar en exceso puede comprometer la barrera cutánea.




