La interna de la UCR

Alfredo Cornejo sigue aspirando a la lista de unidad con Martín Lousteau y Gerardo Morales

El viernes se define quién será el nuevo presidente de la Unión Cívica Radical. Es difícil que se alcance un consenso pero el ex gobernador de Mendoza no pierde las esperanzas

Aunque las chances de alcanzar un consenso se han diluido, Alfredo Cornejo no pierde las esperanzas de que en la Unión Cívica Radical haya una lista de unidad el viernes cuando el congreso partidario designe a las nuevas autoridades del partido a nivel nacional incluyendo a quien lo sucederá en el cargo de presidente. La puja es entre Martín Lousteau y Gerardo Morales, protagonistas hace poco de un violento cruce verbal que casi termina en escenas de pugilato.

Fue la semana pasada cuando tras la ruptura del bloque radical en la Cámara Baja y la conformación de un nuevo bloque de 12 diputados de la UCR que responde a Lousteau, Cornejo, citó a varios dirigentes para tratar de poner paños fríos a la crisis que aqueja a los socios del PRO y la Coalición Cívica dentro de Juntos por el Cambio.

El encuentro, que buscaba apaciguar los ánimos, terminó mal: Morales le recriminó a Lousteau fracturar el bloque y, además lo acusó de mandar a la barra de Nueva Chicago al Comité Nacional para romper la elección de la Juventud Radical. Uno de los testigos de ese incidente fue el gobernador de Mendoza, Rodolfo Suarez.

Las negociaciones seguirán hasta último momento

De aquí al viernes , los intentos de negociación que encabeza el senador nacional por Mendoza -como una de sus últimas acciones al frente de partido- se mantendrán, con la esperanza de alcanzar un acuerdo, algo que por ahora está lejos de concretarse.

La interna se intensificó de manera silenciosa a medida que se acerca la fecha de la elección del próximo presidente del partido. El cargo es disputado por los sectores que lideran el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, y el senador nacional por la Ciudad Martín Lousteau.

La fecha límite para encontrar un acuerdo es el viernes, cuando a partir de las 12 comenzarán a llegar al Comité Nacional de la UCR los delegados de los 24 distritos para elegir al sucesor de Cornejo.

Morales es el único candidato ya postulado para ese lugar, y si bien Lousteau todavía no formalizó esas aspiraciones, en ninguno de los dos bandos descartan que se pueda postular a último momento.

Mientras llega el viernes, las negociaciones continúan subterráneas entre los dos campamentos y en las últimas horas los máximos dirigentes eligieron el silencio público.

Sin embargo, según una investigación de la agencia Noticias Argentinas, las charlas no tenían resultados positivos hasta el momento y todo se encamina a un desenlace tenso el día de la elección, con el antecedente fresco de la pelea por la conducción de la Juventud Radical.

En el Comité ubicado en Alsina 1786, de la Capital Federal, se reunirán el viernes los delegados de todos los distritos, que son cuatro titulares y dos suplentes por cada uno.

A ellos se le suman dos delegados por cada una de las organizaciones partidarias, es decir, la Juventud Radical, la Organización de Trabajadores Radicales y la Franja Morada.

De esos votos saldrá el nuevo conductor, aunque también en los propios delegados reside por estas horas la discusión entre Morales y Lousteau.

Sucede que el ex ministro de Economía cuestiona que algunos representantes tienen los mandatos vencidos, por lo que no podrían votar este año, y exige acordar quiénes están habilitados para sufragar.

Fuentes cercanas a Lousteau señalaron que buscan primero establecer quiénes votan y luego que se logre una integración proporcional en la conducción, ya que su objetivo final es avanzar en la renovación partidaria.

"Siempre están las mismas caras", se quejan en Evolución, espacio que conformó un nuevo bloque en la Cámara de Diputados y se fue de la bancada de la UCR.

Por ahora, nadie habla de una reedición de la ruptura a nivel nacional, pero ese bloque partido es algo que en el sector de Morales no le pueden perdonar a Lousteau.

Tampoco la situación de tensión y el desconocimiento de la victoria de la correntina Valeria Pavón al frente de la Juventud Radical.