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Hoy, en Amanece en la ruta. La Place del’Hotel de Ville, que alberga al ayuntamiento de París (sede administrativa y política de la ciudad) fue testigo de una de las fotos más vendidas y admiradas de la historia.

El beso más famoso del mundo se dio en París

Por UNO

Por Patricia Losadapatricialosada@yahoo.es

La Place del’Hotel de Ville, que alberga al ayuntamiento de París (sede administrativa y política de la ciudad) fue testigo de una de las fotos más vendidas y admiradas de la historia: El Beso, de Robert Doisneau, quien sentado en un café de la zona fijó el zoom de su Rolleiflex, en la imagen que mostraba a dos amantes apasionados besándose en medio de una multitud.

Aunque parezca una instantánea, la historia cuenta que se trató de dos actores de arte dramático a quien Doisneau pidió que posaran para su lente. Muchos años después Françoise Bornet (la mujer del beso) subastaría la copia de esta foto recibiendo por ella 200.000 dólares.

Pero si la hermosa foto tiene su historia, el entorno donde fue plasmada es singular y acompaña la magnitud de la imagen. Y es que la plaza del ayuntamiento llamada anteriormente Place de Grève, (su origen es del año 1357) fue el punto neurálgico de manifestaciones, motines y el punto de encuentro de rebeldes, revolucionarios y anarquistas. Es sin dudas, un lugar plagado de historias que hoy conviven con espacios para exposiciones, ciclos de cine, desfiles de moda, paseos peatonales y un enorme jardín que flores primaverales que dura la época estival. Todos los años se levanta una enorme pista de hielo, donde los jóvenes despuntan el vicio de los deportes extremos.

En este mismo lugar, el alcalde parisino recibe a visitantes ilustres y su edificio está considerado el más grande de Europa.

En 1871, un incendió destruyó el bello edificio y se perdieron importantes archivos y documentos de la época. A los pocos años fue restaurado y se recuperaron parte de su atractivo. Así se pueden observar en sus fachadas nichos y pilares que albergan a más de 100 personajes célebres históricos de París (artistas, políticos, académicos y empresarios) y 30 estatuas que representan ciudades francesas.

Entre sus detalles más destacados se puede ver la célebre frase “Liberte, Fraternite, Igualite”, en su muro frontal, un lugar que se ha convertido en la postal preferida de los turistas que visitan la Ciudad Luz.

También en el lugar se encuentra el Hotel de Ville que se destaca por las esculturas que luce de Voltaire, Rousseau, Charles Perrault y Jean-Baptiste Pigalle, entre otros.

Tanto arte arquitectónico sirvió de marco perfecto para la foto que dio vuelta el planeta y que sigue dándola desde 1950. “Es un beso que simbolizó una multitud de cosas: el amor, París como ciudad romántica y representó una época de exaltación del sentimiento”, dicen los admiradores de Robert Doisneau. Y por supuesto también se convirtió en un negocio para su protagonista, que simuló un beso apasionado con su compañero de arte dramático, Jacques Carteaud.