Por Bernardo Stamateas*bernardoresponde@gmail.com
La columna semanal de Bernardo Stamateas toca dos temas que están en boca de todos.
Bullying y acoso verbal

La palabra acoso en el diccionario se define como “perseguir a un animal sin darle descanso hasta alcanzarlo”. Y justamente el bullying es eso, es una denigración emocional, un acoso verbal que tiene muchos nombres, lo que vamos a desarrollar.
La comunicación frente al bullyingEs el continuo, deliberado y degradante maltrato verbal de una persona a la otra. ¿Qué pasa en el acoso verbal o también llamado exterminio emocional? En general son varones los que lo hacen, y son varones a mujeres lo que predominan, y básicamente el maltrato pasa por tres fases.
La primera es donde elige a la víctima como chivo expiatorio, donde comienza a estigmatizarla, por ejemplo: orejuda, gorda. La persona puede tener la característica de una baja estima, de cierta inseguridad, de cierta timidez, o ser una persona que sencillamente fue elegida para ser blanco del acoso permanente. El acosador lo que hace es también armarse de un grupo de seguidores para demostrar poder y generar un grupo de espectadores que son los chicos pasivos que miran cómo el maltratador o el acosador estigmatiza.Ahora, cuando el chico recibe todos los estigmas: el maltrato, burla, descalificación, crítica, humillación, golpes, empujones, robos, etcétera en general es progresivo y lento, es decir que va a ir creciendo y muchas veces algunos chicos lo que hacen es tratar de agradar a quien lo agrede, y quien agrede refuerza todavía más la agresión, porque justamente el objetivo del maltratador es tener poder sobre su víctima. Esta primera fase a veces dura un año, donde la persona o la víctima no se da cuenta de lo que está pasando, es decir recibe el maltrato y luego lentamente se da cuenta de que está siendo maltratada.La segunda fase es cuando la persona comienza a tener una desestabilización emocional grande, comienza a sentirse culpable preguntándose “¿qué haré yo para merecer lo que me está pasando?”. El acoso verbal funciona en el trabajo, en el colegio, en la pareja o en cualquier ámbito donde hay dos o más personas. En esta fase la víctima siente culpa, llega el quebrantamiento de la estima, viene el silencio y lentamente pasa a la tercera fase.La tercera fase, describe Nora Rodríguez, es el aislamiento, es decir que el chico trata de desaparecer literalmente, esconderse porque cree que esa va a ser la manera de no volver a sufrir, y el acosador, obviamente con su grupo de seguidores y con el grupo de espectadores pasivos, arma toda “la orquesta” para permanentemente destruir la estima de la persona.Técnicas del bullying• Gritar.
• Insultar.• Asignar tareas que no puede cumplir (esto se da especialmente en el trabajo).• Ridiculizar.• Calumniar.• Atacar la religión o convicciones.• Sumar gente en contra.¿Cómo podemos defendernos de este tipo de personas? Primero, hacerlo público, que los chicos puedan hablar con los maestros, con los profesores para explicitar lo que está sucediendo, porque muchas veces transcurre el acoso y el maltrato en un ámbito de silencio donde “todo el mundo lo sabe pero nadie lo sabe”. Entonces deben hablar con los profesores, hablar con los padres; por supuesto que los papás tenemos que intervenir para buscar soluciones y hablar con el colegio y armar una red afectiva, ya que el bullying trae un maltrato, un quebrantamiento de la estima, una cicatriz emocional y un dolor muy grande que puede llevar a la depresión, a que le chico no coma, esté agresivo, no quiera ir al colegio, que tenga tristeza permanente, que llore sin motivos aparentes. Los síntomas pueden ser múltiples y variados.Lo que se aconseja a los padres en estos casos es no ir a hablar con los padres de los chicos maltratadores, ni aun con el chico, sino hablar con las autoridades del colegio y armar una red, y se recomienda hoy más que nunca que en los colegios se pueda hablar del tema y que pueda haber juego de rol donde desde primer hasta 5º año se puede armar una escena donde hay un chico del que ríen, se burlan, otros se quedan callados, y debatir, comenzar a hablar, es decir hacer visible el tema, porque de esta manera se concientiza el tema y está bueno hacer consciente lo inconsciente, pero a veces tenemos que dar algunas técnicas emocionales para poner límite a ese maltrato.Herramientas prácticas para poner límitesHay que enseñarles a nuestros niños a expresar lo que deseamos o lo que queremos: yo quiero, yo deseo, yo necesito. Es decir, poner el deseo en palabras. Afrontamiento es que levanten la mano y le digan “no me hables así que no me gusta”, y repetir como un “disco rayado” siempre lo mismo. Tenemos que dialogar con nuestros hijos, tenemos que felicitarlos cuando nos puedan contar que les está pasando algo difícil y no criticarlos por eso.
*Psicólogo, sexólogo y escritor. Autor de los best sellers Gente tóxica, Quiero un cambio y Fracasos exitosos, entre otros.