La semana pasada se cumplió un año de la muerte de Mario Alberto Pereyra, ocurrida en el marco de una discusión contra una pareja en Las Heras. Uno de los sospechosos admitió haber asesinado al sujeto y este lunes fue condenado por la Justicia. Se trata de Claudia Fabiana Pávez, de 36 años. Ahora, restará resolver la situación de su concubino.
Admitió que mató con un caño a un hombre mientras su novio lo agarraba por la espalda y le dieron 8 años de cárcel
Estaba previsto que el juicio por el crimen de Pereyra comience en la mañana de este lunes. Pávez y Juan Carlos Cachi Narváez (48) debían sentarse en el banquillo de acusados, pero la mujer sorprendió al manifestar su intención de resolver la situación en un juicio abreviado, es decir, pactar una pena con la Fiscalía a cambio de admitir el hecho de sangre y evitar enfrentar el debate oral y público.
De esta forma, el juez Alejandro Miguel terminó condenando a la mujer a ocho años de cárcel, la pena mínima que se contempla para la calificación de homicidio simple. El acuerdo fue entre la defensa y la fiscal de Homicidios Andrea Lazo, con el aval del abogado de las víctimas Sebastian Leonardi.
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Cachi Narváez no quiso enfrentar la misma situación y buscará demostrar su inocencia en el juicio, que ahora será reprogramado ya que debe intervenir un nuevo juez en el expediente. La teoría defensiva de Narváez a lo largo de la investigación es que en realidad se defendió de un ataque ya que Pereyra intentaba apuñalarlo tras un ataque de celos.
Crimen en Las Heras
El 18 de abril de 2021, un grupo de personas se encontraba tomando bebidas alcohólicas en el interior de un domicilio ubicado sobre calle Quinta, en un horno de ladrillos en la zona de El Algarrobal. Mario Pereyra protagonizó una pelea donde terminó inconsciente tras recibir un fuerte golpe con un hierro en el cráneo. Quedó internado en el Hospital Central, donde debieron intervenirlo quirúrgicamente, pero terminó muriendo el 26 de mayo siguiente.
Ese mismo día, personal policial de la División Homicidios realizó un allanamiento en la localidad de El Chilcal, en Lavalle, donde los sospechosos se refugiaban. Páves y Narváez estaban armando techos de caña junto a otros familiares y al notar la presencia de las autoridades quisieron escapar corriendo, pero fueron detenidos a los pocos metros.




