Bernardo [email protected]En una ocasión, un hombre generoso, que había asistido a mucha gente de su pueblo, sufrió la pérdida de su casa que fue destruida por una tormenta. Pero en su peor momento comenzaron a aparecer con ofrecimientos de ayuda para reconstruirla todas las personas a las que él había ayudado antes. Cuando sabemos tratar a los demás, el mundo parece ponerse de nuestro lado. Un buen negociador es aquel que tiene la habilidad de manejar sus relaciones interpersonales sabiamente. Hoy en día abunda el maltrato, tanto a nivel físico como emocional. Por eso, tratar bien a alguien, si bien puede llegar a sorprender, siempre pero siempre suma puntos a nuestro favor. Inteligente no es el que tiene muchos conocimientos intelectuales, sino el que sabe cómo tratar a la gente.Para muchas personas, el maltrato emocional comienza en la infancia. Estas son algunas de las frases negativas que algunos padres suelen repetir a sus hijos desde pequeños: -Nunca vas a llegar a nada. -Desearía no haberte tenido. -Sos un tonto.-No servís para nada.-Ya no te aguanto más. -Sos un mentiroso.Imaginate lo que sucede con la estima de la persona que ha escuchado eso desde chica. Algunos logran revertirlo pero la mayoría lo llega a creer y termina actuando en consecuencia.¿Qué deberían escuchar nuestros hijos de nuestra boca desde que nacen? -Te amo.-Sos bueno.-Vas lograr todo lo que te propongas.-Gracias por estar en mi vida.-Estoy feliz de ser tu mamá/papá. -Sos especial.-Sos único.-Sos un número uno.No debería extrañarnos que muchos hijos adultos maltraten a sus padres en su vejez. Por supuesto, no se trata de una buena actitud pero habría que examinar de qué forma ese padre o esa madre les habló a sus hijos en la infancia. Lo ideal sería que los padres amen incondicionalmente, validen y respeten a sus hijos desde que nacen; pero cuando eso no ocurre (porque tal vez ellos mismos sufrieron maltrato en sus primeros años), los hijos podemos elegir comprender (lo cual no significa justificar) y perdonar. Pocas acciones son más inteligentes que el perdón."¡Pero usted no tiene idea de lo que mis padres me hicieron!", tal vez digas. Es verdad, no lo sé. Pero sí sé que guardar rencor y resentimiento solo nos mantiene prisioneros y nos puede terminar enfermando el cuerpo o la psiquis. Perdonar nos libera de nuestras propias prisiones.La gente inteligente es convocada para liderar, para administrar negocios y empresas, para llevar a cabo proyectos. La gente inteligente llega a los mejores lugares y recibe las mejores retribuciones. Estos son algunos de los beneficios de la verdadera inteligencia: • El inteligente deja huellas que otros seguirán en el futuro.• El inteligente crea un buen clima donde se encuentre.• El inteligente recupera todo lo perdido. • El inteligente sabe pedir, no tiene problema en hacerlo.• El inteligente tiene mentalidad de abundancia.• El inteligente pide y acepta el consejo de otros. • El inteligente hace que las cosas sucedan.• El inteligente se pone metas y trabaja duro hasta obtenerlas. • El inteligente tiene una vida de propósito.• El inteligente no se ofende con facilidad y sabe perdonar, cuando es necesario.La mayoría de las personas se ofende fácilmente porque no las saludan, porque les hacen una broma, porque las insultan, porque las critican, etcétera. Sin embargo, para avanzar y llegar a nuestros objetivos en la vida necesitamos dejar de lado todo aquello que no suma y soltar rápidamente lo que nos enlaza emocionalmente. ¡Necesitamos ser inteligentes!


