La Antena de Espacio Profundo de Malargüe, inaugurada en diciembre de 2012, comenzará a ser actualizada para lograr una comunicación más veloz y precisa con las misiones que la Agencia Espacial Europea (ESA) planea enviar en los próximos años a Mercurio, Júpiter y el Sol.
En la semana visitó el lugar una delegación de esa organización internacional para anunciar esa renovación en la que se invertirán 4 millones de euros.
La DSA 3 (sus siglas en inglés) es una enorme mole de 40 metros de alto ubicada a la vera del camino de ingreso a la Laguna Llancanelo que funciona en red con las otras dos que posee la ESA en New Norcia (Australia) y Cebreros (España).
Entre las tres cubre los 360 grados del planeta (120° cada una) para que en todo momento haya una antena apuntando a las sondas que operan más allá de los 2 millones de kilómetros de nuestro planeta.
"La Tierra gira, entonces pierde cobertura una antena y automáticamente toma su rol la siguiente, el orden en que funcionan es Australia, luego España, después Malargüe, comienza de nuevo Australia y así sucesivamente", señaló a UNO San Rafael Diego Aloi, jefe de la estación de la DSA 3.
La antena local ha trabajado hasta el momento recibiendo datos e imágenes y transmitiendo órdenes a las sondas Mars Express, Gaia, Planck, Rosetta, Lisa Pathfinder, Venus Express y Herschel.
Ahora la mejorarán para las próximas misiones: Bepi Colombo (a Mercurio), Juice (Júpiter y sus lunas), Exomars 2 (a Marte), Euclid (estudiar la energía oscura) y Solar Orbiter (al Sol).
"La antena fue concebida en 2010 para las misiones que hubo desde ese entonces y hasta el momento. Actualmente maneja, por ejemplo en la misión Gaia, una velocidad de transferencia de datos de 10 megabits por segundo; pero para las misiones futuras, como Euclipe prevista para 2020, se necesita una tasa de transferencia quince veces mayor, 150 Mbit/s. Para eso los equipos de transmisión y recepción tienen que ser adaptados o actualizados y ese es el trabajo que se va a realizar", explicó Michel Dugast, el ingeniero de la ESA encargado de esa tarea.
Haciendo un paralelismo con el hogar, es como mejorar la conexión de internet para bajar una película en menor tiempo.
El técnico de la Agencia Espacial Europea dijo que "es exactamente lo mismo, pero con la diferencia que a una casa de familia le toma muy poco aumentar la velocidad de internet, simplemente se contrata otro servicio y listo. En esto es un desarrollo que toma de diez a quince años implementarlo, entonces es mucho más lento y las mejoras se piensan con mucha anterioridad para cuando las misiones vengan".
La renovación incluirá nuevo software y equipos, que quieren tener instalados antes de mediados del año próximo.
Aloi aseguró que "en todo ese tiempo la antena no va a dejar de funcionar, sólo está previsto cortes esporádicos con un cronograma específico para probar los nuevos equipos"
La sonda que tocó un cometa estaba conectada en ese momento con Malargüe
La antena espacial de Malargüe recibe la información de las sondas, la guarda en grandes "data center" y la envía al Centro Europeo de Operaciones Espaciales, en Darmstadt, Alemania.
Diego Aloi, jefe de la estación local, explica que la rutina actual es comunicarse de 11 a 20 horas con la sonda de Marte (Exomars), luego con Gaia hasta un poco antes de las 8 de la mañana. Esos horarios van cambiando según el período del año por la rotación de la Tierra y su desplazamiento en el espacio.
El hito de estos cuatro años de funcionamiento se dio en la misión Rosetta al cometa "Churyumov-Gerasimenko", ya que "la información del momento en que la sonda tocaba la superficie del cometa se recibió en Malargüe, estábamos todos emocionados mirando los monitores", evocó Aloi.
Rolf Densing, director de operaciones de la ESA, que visitó Malargüe, explicó que "hacemos un control remoto desde Alemania y también necesitamos tener en Malargüe siete personas que trabajan para complementarnos y operar directamente los equipos".
Recordó que "esta es la última antena que se construyó y es la más moderna de la tres y ahora estamos empezando el mejoramiento para estar preparados para el 2018 porque tenemos la misión Bepi Colombo".
De todos modos, el objetivo es hacerle una actualización periódica para utilizarla al menos 50 años.
La Provincia asfaltará el camino a la antena espacial
El gobernador Alfredo Cornejo confirmó que se asfaltará la ruta provincial 186 (que lleva a la Laguna Llancanelo) desde la ruta nacional 40 hasta el ingreso al predio de la antena espacial (casi 20 kilómetros), un trabajo que se había comprometido e incumplió la gestión de Francisco Pérez, pese a que anunció la licitación en 2012.
"En estos primeros meses se hará un movimiento de tierra y luego un pavimento en la primavera cuando se pueda trabajar", dijo el mandatario, quien además recordó que el gobierno nacional se "compromete a agilizar la importación de la tecnología" que se usará en la actualización de la antena.
La ESA tiene convenio con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales de Argentina. Eso "permitirá a la provincia acceder en forma gratuita a información útil, como por ejemplo mapas satelitales para usar en nuestro plan de ordenamiento territorial" o a "estudios sobre inundaciones".
