General Alvear. El 18 de octubre se cumplieron 30 años de la realización de la primera Posta Atlética Nacional Femenina.
Bajo el lema "General Alvear por vos todo", 38 alumnas de entre 14 y 18 años y dos atletas no videntes, lideradas por el profesor Eduardo Amézqueta, unieron corriendo los 858 kilómetros que separan la localidad de Luján (Buenos Aires) con el departamento y concretaron lo que fue considerada una "hazaña deportiva" que hasta ese momento no registraba antecedentes en el país.
Tres décadas pasaron desde la concreción de aquella proeza deportiva y a la vez espiritual, pero el recuerdo permanece imborrable en los protagonistas como en la comunidad.
"Nunca vi a tanta gente en la calle, en todos lados, como nos salieron a recibir, los llantos y la emoción, todo el mundo rezando el rosario en la plaza con la imagen de la Virgen de Luján que trajimos desde allá y acompañó toda la posta, es algo que no se puede olvidar", dijo el profesor Eduardo Amézqueta con un tono que no ocultaba la emoción que sentía al traer de regreso tan gratos momentos.
Toda gran historia tiene por lo general un comienzo atípico y la posta no fue la excepción. Un accidente que casi le cuesta la vida fue la razón que movilizó a un joven profesor de educación física a poner en marcha esa gran empresa.
"Cuando estaba internado me visitó un sacerdote que había llegado hacía poco a Alvear, el padre Gastón Dedyn, y como casi no podía hablar le pude decir a duras penas que quería agradecerle a la Virgen porque estaba vivo, además era justo el Año Mariano Internacional, y así empezó la posta", contó el profe.
En total participaron 38 estudiantes de cuatro colegios secundarios y una de primaria. Como Amézqueta era docente en el Instituto San Antonio, entre sus alumnas escogió a gran parte de las corredoras. Pero además sumó a jovencitas de la escuela de Agricultura, la ex Comercial y la ENET. En representación del nivel primario fue una alumna, con apenas 12 años era la más chica de todas, que cursaba en la escuela Constancio Vigil.
Además el profesor incorporó a dos atletas no videntes y sus acompañantes.
El tercer paso fue armar toda la logística. En este caso tuvieron una ayuda especial, el hermano de María Elena Walsh, que era un sacerdote de los Hermanos Maristas.
"Cuando llegamos a Buenos Aires y le contamos lo que íbamos a hacer nos dijo que no nos hiciéramos problema, y así fue. Conseguimos comida, lugares para que la gente se bañara y todo lo demás. Era en iglesias o conventos. Además una ambulancia y un móvil policial nos acompañó por cada provincia por donde pasamos", relató el profesor.
Más de 100
El contingente estaba conformado por más de 100 personas. Además de las atletas había ayudantes, cocineros, padres y médicos, entre otros. Contaban con dos colectivos y camionetas.
Las corredoras se dividían en dos grupos de 20. Cada uno debía recorrer 100 kilómetros en un promedio aproximado de 12 horas. Mientras un grupo estaba en la ruta, el otro se adelantaba y aprovechaba a comer y descansar.
"Hubo una preparación física muy buena, pero además había una gran fortaleza espiritual y mucha fe, la Virgen de Luján nos acompañó siempre, el padre Gastón nos celebraba misa, fue una parte importante para alcanzar el objetivo", dijo el profesor.
El arribo a General Alvear fue un domingo a las ocho y media de la noche. El operativo para esperar la posta comenzó en Canalejas con un grupo de ciclistas. Ya en Bowen "había una cantidad de gente increíble esperándonos, por eso todas las chicas salieron a la ruta para correr todas juntas, después al costado del camino la gente se agolpaba para saludar, y en Alvear era una locura, nunca vi tanta gente en la calle, fue algo único", recordó Amézqueta.
Radio y TV
Las relaciones del hermano de la creadora de la tortuga Manuelita (María Elena Walsh), también se extendían a los medios de comunicación. El sacerdote les abrió paso para que Antonio Carrizo los entreviste en radio Rivadavia, pasaron por el piso de Badía y Compañía (Quique Wolf les hizo la nota) y presenciaran el programa de Susana Giménez, en este caso la diva sólo hizo mención a la posta.
En una época sin internet y celulares, los medios locales se las rebuscaron para cubrir paso a paso el evento. El canal de cable de Alvear hizo su parte gracias a la colaboración del aeroclub. Una avioneta aterrizaba en la ruta, recogía la grabación del día y volaba de regreso al departamento para su difusión. Además la única radio local, LV23, también se las ingeniaba para hacer reportajes con las atletas y que cada alvearense siguiera de cerca el avance de la posta.
La marcó para siempre
La participación en la posta la marcó para toda la vida. Así lo reconoce Analía García, una de las 38 que formó parte del contingente. "Es algo que no olvidaré jamás y me marcó para siempre, incluso seguí en el ramo porque hoy soy licenciada en educación física. Sólo con el paso del tiempo se empieza a magnificar la importancia que tuvo", expresó.
"Es emocionante sólo el recuerdo, pero la posta también nos dice que los alvearenses somos especiales, tal vez porque estamos más lejos todo nos cuesta más, pero si algo tenemos es que cuando nos proponemos una meta tenemos la fortaleza y el empuje para lograrlo", añadió Analía.

