Alimentos

¿Sabías que comer papas verdes o con brotes puede provocar una intoxicación?

Las papas que tenemos guardadas en el cajón de las frutas y verduras, con el paso del tiempo, se pueden volver peligrosas

Como todo producto natural, sin conservantes y con un porcentaje de humedad, cuando pasa el tiempo, la papa se pone fea. Puede pudrirse, largar mal olor, se pone blanca o gomosa o se empieza a llenar de brotes. Este último punto es una señal de alerta, sobre todo si los brotes son muy largos y la cáscara tiene un tono verdoso.

Las papas producen una sustancia llamada solanina, tal y como lo indican revistas especializadas. La solanina es un glicoalcaloide tóxico que la planta genera al germinar. Es un mecanismo de defensa natural que la planta desarrolla para protegerse de plagas.

Cuando las papas están firmes y tienen brotes muy pequeños, se pueden rescatar retirando los brotes y partes feas. Contrariamente, si el alimento tiene brotes largos, está arrugada y verde por dentro, conviene no consumirlo porque puede que tenga concentración de toxinas.

Las papas, berenjenas, tomates inmaduros y pimientos verdes pueden contener esta sustancia. Lo mejor es guardar las papas en lugares frescos, oscuros y secos.

La solanina en exceso de las papas puede causar náuseas, vómitos, diarrea y malestar general. Siempre es importante consultar a un especialista ante cualquier duda o síntoma y descartar las papas en mal estado.

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