En pocas palabras
A pesar de la apariencia cordial en la transición de mando de la Universidad Nacional de Cuyo entre Esther Sánchez y Adriana García, existen tensiones de fondo tras 12 años de gestión radical. Mientras la nueva administración peronista busca conocer los fondos y la planta de personal disponible, a los funcionarios salientes les preocupa la pérdida de entre 112 y 200 cargos políticos. La incertidumbre sobre las reducciones de departamentos y la nueva estructura laboral se resolverá el próximo 15 de agosto con la asunción formal.