Los tunuyaninos vivirán este jueves a pleno su fiesta departamental Viejas melodías de vendimia, que se presentará en el escenario principal del Anfiteatro Municipal.
Concluida esta puesta en escena, dirigida por un equipo de artistas mendocinos, se coronará a la sucesora de Macarena Muzaber y se dará por iniciada la grilla de espectáculos de la 34ª edición de la Fiesta Nacional de la Tonada, con la actuación gratuita de Los Tekis.
También se elegirá a la reina de este festival folclórico emblemático, que será la segunda candidata en obtener la mayor cantidad de votos. La tercera y cuarta más votada será la virreina departamental y la virreina de la Tonada, que serán luego las representantes tunuyaninas en la Fiesta Nacional de la Nieve y de la Ganadería, respectivamente.
El espectáculo -dirigido por Cecilia y Hugo Morales, Abel Sáez, Adriana Salinas, Mónica Busto y Eduardo Ortubia- girará en torno a la historia de Sergio, un personaje que se hallará ante el problema de no encontrar un motivo por el cual tocar y sentir como propia la vieja guitarra de quien fuera su padre.
Será cuando decida guardarla cuando este instrumento cobre vida y comience a llevarlo a transitar por distintos momentos. A esto se le irán sumando otros personajes que darán pie a una reflexión acerca del olvido, no sólo de la misma guitarra, sino también de muchos hechos que fueron marcando la historia del pueblo de Tunuyán.
Teniendo como eje principal la búsqueda de valores y de la esperanza, la esencia de este guión escrito por Hugo Morales se verá complementada con temas de actualidad, donde la juventud se hará protagonista de hechos importantes, dando lugar a la revalorización de recursos del departamento gracias a la música de diversos ritmos, donde los instrumentos se volverán protagonistas.
Siguiendo el hilo conductor, Sergio contará con la ayuda de su tío, un antiguo labriego que encuentra en las cosas simples de la vida las verdaderas melodías que, sumadas a un pueblo marcado por la música, serán el pilar fundamental junto a la fe y la esperanza como motivos suficientes para quedarse arraigados a su tierra.
A su término, será la guitarra, junto con los demás instrumentos, la que lleve al público a coincidir en que nada se ha perdido y que las viejas y simples melodías aún se conservan y son necesarias para descubrir la propia identidad.



