Sólo compartieron un año de reinado pero se muestran como si se conocieran de toda la vida. Y es que Facundo Sebastianelli (26) y Macarena Pravata (20), reyes salientes de la Vendimia para Todos, se ven divertidos y cariñosos, como amigos entrañables. "Todo lo hicimos juntos, nunca separados", comentan sonrientes.
Este año, por primera vez, el rey y la reina de la Vendimia gay serán parte de los actos oficiales. Desfilarán en el Carrusel, en la Vía Blanca y subirán al escenario del anfiteatro griego Frank Romero Day, el 5 de marzo, para ser parte de la Fiesta Nacional de la Vendimia.
Ellos lo ven como un acto de inclusión y por eso se alegran. "Mendoza ha cambiado en los últimos años, la gente está más tolerante. Un poco ayudó la Ley de Matrimonio Igualitario. Igual, a veces, cuando me pongo calzas y salgo a la calle me gritan puto, pero les contesto con un chiste y la gente se ríe", cuenta Facundo, que estudió peluquería y tiene un centro de belleza de donde "todas salen diosas, divinas", asegura con una sonrisa amplia, la misma que aparece cuando habla de su relación con Carín, su chico. "Nos fuimos a México de vacaciones y estamos muy unidos. En una relación es importante decir las cosas siempre de frente, lo mejor es que esté todo hablado para evitar problemas", señala.
Macarena estudia para ser contadora y trabaja de moza y recepcionista en un pub. Tiene 4 hermanos (dos varones y dos mujeres). Si bien tuvo una relación con una chica, y en algún momento de su vida se definió como bisexual, actualmente está de novia con Nicolás y planean irse a vivir juntos este año. "Es la primera vez que me enamoro y sueño con tener un hijo y formar una familia", afirma.
"Mucha gente la ha criticado por estar con un hombre, pero pienso que cada uno es libre de estar con quien quiera. Yo hoy estoy con un chico, pero mañana puedo estar de nuevo con una chica", dice Facundo.
Para Macarena lo que opine la gente no le impide vivir su vida con libertad, y destaca el apoyo que siempre les brindaron sus padres tanto a ella como a su hermana, que está en pareja con una chica. "Si bien nunca se habla, nunca nos dijeron nada ni a mí cuando fui coronada reina de la Vendimia gay ni tampoco a mi hermana. Por eso estamos muy bien, muy unidos en familia", afirma la joven de 20 años, de llamativos ojos celestes y 1,50m de estatura. Precisamente su altura fue un impedimento para llegar a ser candidata de la Vendimia nacional. "En realidad, siempre quise ser reina de la Vendimia, pero mi baja estatura tal vez fue algo que no me ayudó. El año que viene me voy a presentar como candidata de Godoy Cruz", asegura.
Facundo cuenta que desde muy pequeño desfilaba junto con su familia, en el Carrusel y la Vía Blanca, porque pertenecían a un centro tradicionalista. "Volver a desfilar y participar en esos actos es emocionante y estoy muy agradecido", explica.
Los dos participaron en diferentes acciones solidarias este año. También recibieron muchos llamados de gente que les planteó situaciones sobre sus orientaciones sexuales. Los atendieron y trataron de aconsejar y ayudar. "Mi experiencia fue media complicada, porque siempre sentí que algo me estaba pasando, pero no lo podía definir. Siempre estuve con chicas y con mi última novia estuve tres años. Con ella me fui a España con la idea de quedarnos a vivir, pero ahí me di cuenta realmente de mi condición sexual. Uno no lo decide, yo quería estar con ella pero no pude. Aclaré la situación con mi familia, nos volvimos y luego de un año conocí a quien ahora es mi pareja", recuerda el joven.


