Las cortinas tradicionales comienzan a compartir protagonismo con nuevas tendencias en el diseño de interiores. De cara a 2027, hay una propuesta que gana terreno en la decoración de salas y livings y a continuación te diré cuál es.
Tener cortinas en la sala pasó de moda: estas son las tendencias en decoración que prometen ser furor en 2027
Si sos fanático de las cortinas en la sala o el living, especialistas coinciden en que estas telas tienen los días contados. Conocé cómo reemplazarlas
Las cortinas son cosa del pasado: esta tendencia en decoración llegará para su reemplazo
Expertos en decoración coinciden en que el uso de persianas de diseño minimalista, estores enrollables y paneles que permiten regular la entrada de luz sin recargar las ventanas serán tendencia el próximo año.
La idea no consiste en eliminar la privacidad, sino en reemplazar los textiles voluminosos por soluciones que se integren mejor con la arquitectura de cada hogar. Así, las ventanas se convierten en un elemento decorativo que acompaña el estilo del ambiente sin quitarle protagonismo al resto del mobiliario.
Los estores enrollables son una de las opciones más prácticas para quienes buscan renovar la sala. Su diseño compacto permite cubrir las ventanas sin generar pliegues ni ocupar demasiado espacio. Además, existen versiones translúcidas que filtran la luz natural y modelos opacos que ayudan a oscurecer la habitación cuando es necesario.
Otra alternativa son las persianas de madera o materiales que imitan sus vetas. Sus líneas horizontales aportan calidez y combinan especialmente bien con muebles de tonos neutros, pisos de madera y plantas de interior. También permiten regular la iluminación a lo largo del día mediante la inclinación de sus lamas.
Los paneles japoneses, por su parte, ofrecen una estética contemporánea gracias a sus superficies lisas y su desplazamiento lateral, superando notablemente a lo que ofrecen las cortinas. Son una opción interesante para ventanales amplios y espacios integrados, donde ayudan a mantener una apariencia ordenada.
En cuanto a los colores, los tonos arena, beige, blanco roto y gris suave encajan con la tendencia de crear ambientes serenos. Para quienes prefieren una decoración más cálida, las terminaciones que imitan fibras naturales aportan textura sin necesidad de recurrir a telas pesadas.
Especialistas señalan que, antes de cambiar las cortinas, conviene evaluar cuánta luz recibe la sala, si existen edificios cercanos y cuánto calor ingresa durante el verano. De esta manera, es posible elegir una solución estética que también responda a las necesidades cotidianas.

