Desde sus inicios, allá a lo lejos, los teléfonos celulares quedaban englobados bajo el rótulo deobjetos de deseo, productos vinculados con el lujo que habían sido pensados para un público
Las claves de un segmento que apunta a aprovechar la existencia de 33 millones de líneas activas en
Argentina.
Pagar con el celular: Modelo que pide tiempo
exclusivo. El abaratamiento de los costos, las campañas de marketing estratégicas y la explosiónmasiva del mercado hicieron que estos dispositivos dejen atrás ese nicho. Los teléfonos celulares
hoy son herramientas de usos múltiples para la vida cotidiana de las personas. Las actividades que se pueden llevar a cabo a través de un teléfono móvil son por demásdiversas. Envío de mensajes de texto; recepción de noticias; acceso a Internet son sólo algunosejemplos. Otro es utilizar el celular como medio de pago. En la región, la banca móvil lleva tres años. Surgió en Colombia en el año 2006 y, tiempodespués, se implementó en México, Chile y Brasil. "En esos países es una realidad, un productomaduro. En Ecuador, Venezuela y la Argentina está en proceso de implementación", explica ErasmoRojas, director para América Latina y el Caribe de 3G Americas. "En la banca móvil, existen variosjugadores: el desarrollador de la aplicación, el operador de telefonía y la entidad financiera. Seestán realizando mejoras en el chip del SIM Card para cargar la aplicación. Esto permite que elusuario guarde información en la SIM para realizar las transacciones", cierra el ejecutivo. Dareste salto tecnológico trae aparejado una inversión en infraestructura. Según Rojas, los costos delos servidores de red varían en función del tamaño del mercado. Como inversión inicial se estimanu$s 500.000. "Dado que se trata de tecnología cuyos estándares están validados y en firme, lo aconsejable es partir con una emisión piloto para 200 suscriptores", señala Daniel Cobo, gerente de Ventas paraCono Sur de Gemalto. La firma implementó en Colombia y México un sistema que se conoce comomBanking y mPayment, por el cual el punto de venta solicita la autorización al celular del poseedorde la tarjeta. Para ello es necesario que los celulares cuenten con capacidades NFC (Near FieldCommunication, por su nombre en inglés) donde el equipo se transforma en una tarjeta de débito ocrédito y el usuario puede recargar su saldo en el banco emisor del aplicativo. Cobo explica que "esta solución utiliza la tarjeta SIM como un dispositivo de encriptación tamper-proof yautentificación doble factor". En la Argentina, uno de los oferentes que ya ofrecen el pago vía celular es Tarjeta Naranja,que introdujo el sistema en noviembre. Para 2010, la tecnología podría tener otro empuje de partedel sector bancario: impulsados por el Banco Central (BCRA), los bancos estarían trabajando en unplan para habilitar nuevos canales de comercialización de sus productos. Entre ellos, el celular.El BCRA fomenta en estos días la idea de que las entidades aprovechen la existencia de cerca de 33millones de líneas activas para motivar a sus clientes a utilizar la atelefonía móvil como medio depago para los productos que los bancos otorgan. "El celular ya está siendo usado como mobile wallet (billetera móvil) en los Estados Unidos, algunos países de Europa y Asia, donde hay un marco regulatorio adecuado y una estrategia deeducación financiera que genera confianza en los usuarios. Estos elementos son clave a la hora dedesarrollar y masificar estos servicios", presagia Germán Greco, gerente Regional de Producto delárea de celulares de Motorola. Transacciones a distancia La falta de inversión no resultaría un obstáculo según comentan desde uno de los principalesfabricantes de teléfonos celulares a nivel mundial. "La idea es que se pueda realizar un pago deacuerdo con el equipo del que se dispone, a través de una llamada, un mensaje de texto", explicaFernando Freytes, Program Manager de Nokia para el Cono Sur. Desde 2009, la firma estádesarrollando con Obopay, empresa abocada al desarrollo de soluciones globales de pago a través delmóvil, un programa denominado Nokia Money. Se trata de un servicio que permite realizar pagos ygestiones financieras, sin importar la marca del equipo y del operador de telefonía. "El transportede datos se llevaría a cabo a través de las redes de los operadores: llamadas, SMS, red de datos.La tecnología ya existe. Luego será necesaria una mínima inversión de los bancos", añade. De vuelta en la Argentina, los datos que llegan del mercado marcan una oportunidad para laaplicación en doble sentido. El segmento "ha pasado de 7,7 millones de líneas en servicio a 31,5millones en 2008, esto muestra un crecimiento del 309% en cinco años y se espera que llegue a másde 33 millones de líneas activas en 2009", explica Pablo Tedesco, director de TBI Unit. Noobstante, también es verdad que, en el país, la telefonía celular se encuentra en una meseta pormotivos de saturación de mercado. La implementación de sistemas que permitan utilizar el celularcomo medio de pago, a corta distancia o de manera remota, puede ser una oportunidad para activarlo./ por Diego Sebastián Cioccio


