Lo preocupante, lo que habilita un vehemente llamado de atención a los gobernantes, es que la reacción frente al notable avance de la delincuencia no es proporcional. La respuesta no es la mano dura.
El presidente Macri reconoció que el narcotráfico genera un aumento de la violencia en la sociedad y presentó un plan para combatir ese flagelo. La prevención tiene que ser la clave de esa acción.