Todos los delitos contra la integridad sexual son detestables y condenables, pero si las víctimas son niños y los abusadores, sacerdotes, la ignominia se agiganta. El espanto otra vez
Policiales Detuvieron a otro hombre implicado en las denuncias por abuso sexual en el instituto Próvolo
Policiales "De haber tenido algún indicio hubiéramos hecho la denuncia", aseguró el vocero del Arzobispado