El plantel xeneize inició la semana del primer Superclásico ante River con una práctica a puertas cerradas y con la decisión de no brindar entrevistas personales hasta que termine la serie.
Guillermo Barros Schelotto despejó todo tipo de dudas y se decidió por Wanchope Ábila sobre Darío Benedetto, que había marcado los dos goles de la ida.
El entrenador de Boca analiza usar un 4-1-4-1, como lo hizo en la vuelta ante Cruzeiro, para conseguir en Brasil el pase a la final de la Copa Libertadores.
El mediocampista no trabajó a la par de sus compañeros por una dolencia en el tobillo izquierdo, pero todo parece indicar que estará en el encuentro frente a Palmeiras.