La postergación se debió a un pedido del presidente, que debió viajar a una reunión en Conmebol, de la que es representante ante el Comité Ejecutivo de la FIFA desde enero pasado.
Luis Segura y los integrantes del Comité Ejecutivo de la máxima entidad del fútbol argentino lamentaron los hechos ocurridos en la previa de la "fecha de los clásicos".