La calle Adolfo Calle, entre el Acceso Sur y Estrada, en Dorrego, que comúnmente tiene un fluido tránsito de automóviles y colectivos, tiene un panorama casi desolador al haber sido habilitada pese a los montículos de escombros que dificultan el paso de los vehículos. Los vecinos afirman que la zona está en estado de abandono y se han cansado de reclamar.

Es que después de varias obras de cambio de tendido cloacal que se realizaron en ese sector conocido como Las Cañas,  que necesitaba sin dudas ser reemplazado hace unos 3 meses, esa arteria ha quedado repleta de pozos, zanjas y  escombros que hacen muy difícil circular con normalidad.

En algunos tramos, el tránsito es casi a paso de hombre, y cuando los vehículos pueden subir la velocidad, en especial los colectivos, "se levanta un tierral infernal, no damos más con la limpieza. Tenemos que tener las ventanas cerradas porque si no se mete todo el polvillo", comentó María Elena, quien atiende un almacén en inmediaciones de Adolfo Calle y Dean Funes.

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Es un tramo de unos 800 metros, en los que tanto automóviles como colectivos tiene que ir esquivando, y el más crítico se encuentra entre Uspallata y Cañadita Alegre. Juan Manuel, un hombre mayor que pasaba con un bolso de compras, no dudó en afirmar que "está bien que hayan cambiado las cloacas, pero que terminen la obra porque así no se puede estar. Con las lluvias que hubo a principios de diciembre no se podía andar".

Teniendo en cuenta que, con los cambios de recorridos del transporte público, Adolfo Calle tiene mayor circulación de colectivos, la situación se agrava porque los pozos se hacen cada vez más profundos y a medida que pasan los días la situación claramente se irá complicando.

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La Municipalidad de Guaymallén realiza por estos días trabajos de reconstrucción de calzada en calle Juan Gualberto Godoy, y se espera que la etapa siguiente sea la reparación de Adolfo Calle.

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