Una joven llamada Valentina aseguró que acumula deudas por más de $15 millones con cuatro entidades financieras y explicó por qué tomó la decisión de no pagarlas.
Una joven le debe $15 millones a 4 bancos, decidió no pagar y se hizo viral
Una joven aseguró que acumula deudas por más de $15 millones con 4 bancos y explicó por qué tomó la decisión de no pagarlas

No piensa pagar: una joven le debe $15 millones a 4 bancos, decidió no pagar y se hizo viral
Su relato alcanzó miles de reproducciones y abrió un intenso debate sobre las consecuencias de abandonar créditos y tarjetas.
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“Les voy a hablar desde la voz de la experiencia”, anticipó antes de contar qué ocurrió desde que dejó de abonar. Según su versión, primero comenzaron las llamadas de los bancos y, posteriormente, las obligaciones fueron derivadas o vendidas a estudios de cobranzas.
“Lo primero que hacen los bancos es llamarte”, explicó. Según relató, cuando una entidad considera que existen pocas posibilidades de recuperar el dinero, el reclamo puede pasar a una agencia o estudio jurídico, que comienza a ofrecer planes de regularización.
Valentina contó que recibió una propuesta que comenzaba con una cuota de $500.000 y continuaba con la financiación del saldo. Sin embargo, decidió rechazarla porque, debido a los intereses, terminaría pagando una cifra todavía mayor.
La joven también denunció haber recibido advertencias sobre posibles allanamientos, embargos y el secuestro de bienes. “Me decían que podían secuestrar electrodomésticos o el teléfono celular”, aseguró.
Frente a esas amenazas, respondió que la vivienda pertenecía a su madre, que los electrodomésticos no estaban registrados a su nombre y que su teléfono había sido adquirido de manera informal. También afirmó que, cuando comenzaron los reclamos, trabajaba sin registración y no tenía un salario depositado que pudiera ser embargado.
Las gestiones de cobranza, de acuerdo con su testimonio, llegaron además a su entorno familiar. Los estudios habrían llamado a su abuela, a su padre y a su madre. A esta última le habrían enviado un mensaje en el que advertían que la obligación podría recaer sobre ella.
“Ella nunca firmó un papel en el que se iba a hacer cargo de mis deudas”, respondió Valentina. En términos generales, una deuda personal no se transfiere automáticamente a padres, abuelos u otros familiares, salvo que alguno haya firmado como codeudor, garante o fiador.
Además, la legislación de Defensa del Consumidor establece que, durante las cobranzas extrajudiciales, las empresas deben abstenerse de utilizar comunicaciones que aparenten ser reclamos judiciales.
Las normas de protección al consumidor también prohíben las presiones, el acoso, las amenazas y las acciones capaces de afectar la privacidad o la reputación del deudor ante terceros.
Valentina sostuvo que, antes de que puedan retenerle una parte del sueldo, debe existir una instancia judicial. Ese punto es correcto: un banco, una financiera o un estudio de cobranzas no puede embargar directamente el salario.
Para hacerlo necesita iniciar un proceso, obtener una orden de un juez y notificar al empleador.
Sin embargo, no recibir una carta documento durante un determinado período no significa que la deuda haya desaparecido.
El acreedor puede efectuar reclamos, negociar un acuerdo o recurrir a la Justicia dentro del plazo correspondiente.
Deudora incobrable: qué dice la ley
Los límites para el embargo de remuneraciones están fijados por la Ley de Contrato de Trabajo y el Decreto 484/87. Como regla general, el monto equivalente al Salario Mínimo, Vital y Móvil es inembargable.
Cuando el sueldo no supera dos salarios mínimos, puede retenerse hasta el 10% de la suma que exceda el mínimo protegido. Si la remuneración supera dos salarios mínimos, el límite puede alcanzar el 20% del excedente.
El cálculo se realiza sobre el salario neto. Las obligaciones alimentarias tienen un tratamiento diferente y el juez puede establecer una retención mayor.
Durante el video, Valentina reconoció que quedó registrada en situación 5 y que su perfil crediticio está seriamente comprometido. “Creo que es irrecuperable”, manifestó, aunque relativizó los efectos y afirmó que todavía podría acceder a determinadas compras financiadas.
La clasificación oficial del Banco Central establece cinco niveles principales. La situación 1 corresponde a una condición normal, con una demora que no supera los 31 días.
La situación 2 comprende atrasos de más de 31 y hasta 90 días; la 3, demoras superiores a 90 y de hasta 180 días; y la 4, atrasos mayores a 180 días y de hasta un año.
Fuente: infobae.com
En pocas palabras
- Joven con deudas: una joven acumula deudas por más de $15 millones con cuatro bancos y decidió no pagarlas.
- Cobranzas y amenazas: relató que recibió llamados y advertencias de estudios de cobranzas, incluyendo embargos y secuestro de bienes.
- Marco legal: se explica la legislación sobre embargos salariales y deudas personales, y la clasificación del Banco Central.