Estamos transitando la segunda etapa de agosto y esto significa que tenemos que intensificar los cuidados de nuestras plantas, entre ellas el romero. Si buscamos que en primavera el ejemplar tenga un fuerte y agradable aroma, con flores hermosas, es menester poner en práctica algunas tareas de jardinería.
Cómo cuidar la planta de romero en agosto y prepararla para la primavera
Aunque se trata de una planta resistente y de bajo mantenimiento, algunos cuidados durante las últimas semanas del invierno pueden marcar la diferencia en su crecimiento, aroma y floración. La ubicación, el riego, el drenaje y una poda realizada en el momento adecuado son aspectos fundamentales para conseguir un romero tupido y saludable.
El romero está especialmente adaptado a recibir abundante luz solar. Durante agosto conviene colocarlo en un sector donde pueda recibir al menos seis horas de sol directo al día. Una buena exposición lumínica favorece un crecimiento más compacto y ayuda a mantener un follaje intenso y aromático.
El exceso de agua representa uno de los principales problemas para esta planta. El romero soporta períodos de sequía, pero sus raíces pueden deteriorarse rápidamente cuando permanecen durante varios días en un sustrato demasiado húmedo. Por este motivo, durante el invierno es importante espaciar los riegos y comprobar primero el estado de la tierra.
Antes de agregar agua, podés introducir un dedo algunos centímetros en el sustrato. Si todavía conserva humedad, lo recomendable es esperar. En cambio, si la capa superficial está seca, podés realizar un riego moderado. Esta práctica permite evitar uno de los errores más comunes en el cuidado del romero: regarlo por rutina sin comprobar sus verdaderas necesidades.
El drenaje también resulta fundamental, especialmente cuando la planta está cultivada en maceta. El recipiente debe contar con suficientes orificios en la base para permitir la salida del agua sobrante. Además, conviene utilizar un sustrato suelto y poroso que facilite el drenaje y reduzca el riesgo de encharcamiento.
Durante agosto también es importante proteger al romero de las condiciones más extremas del invierno. Si está en una maceta, podés ubicarlo en un lugar resguardado de las heladas y de los vientos intensos. Aunque tolera temperaturas bajas, la combinación de frío, humedad y poca evaporación puede aumentar el riesgo de problemas en las raíces. De esta forma, la planta crecerá con fuerza en primavera.
En pocas palabras
- Cuidados en invierno: Intensificar las atenciones de las plantas, como el romero, para potenciar su crecimiento y aroma primaveral.
- Factores clave: Ubicación, riego moderado, drenaje adecuado y poda en el momento justo son esenciales para un romero tupido.
- Protección invernal: Resguardar la planta de heladas y vientos intensos, especialmente si está en maceta, para asegurar su salud.





