Demasiada burocracia

Penitenciarios reclaman por las excesivas demoras para poder jubilarse

Algunos miembros del Servicio Penitenciario de Mendoza reclamaron que sus trámites jubilatorios están demorados más de lo previsto y que llevan más de un año esperando para poder retirarse. Desde la Oficina Técnico Previsional (OTP) negaron tardanzas inusuales, aunque reconocieron que el proceso es muy burocrático.

El régimen para los penitenciarios es el mismo que el de la Policía Federal, por lo que una vez presentada, la renuncia condicionada se dirige al Ministerio de Seguridad para que el ministro la firme. De allí pasa a la OTP y luego va a Buenos Aires para que ANSES dé el visto bueno final.

Todo ese trámite en teoría no debería demorar más de seis meses, pero según algunos penitenciarios, actualmente está tardando más de un año y medio.

"Se alargó al doble o al triple de lo que demoraba anteriormente. Nosotros nos queremos ir, es impresionante la cantidad de oficiales que se quieren ir, no queremos estar más", expresó uno de los penitenciarios afectados, que solicitó no dar a conocer su identidad.

El hombre además agregó que su trámite lleva más de un año y todavía no sale de la OTP, y que cuando pide información sólo le dicen que espere.

Mientras esperan, los penitenciarios deben seguir trabajando en funciones normales, por supuesto cobrando su sueldo, pero también aseguran que hay algunos que tienen "trato preferencial" y van sólo algunas horas, pero otros deben cumplir como siempre.

La respuesta oficial

Desde la OTP respondieron el reclamo pero aseguraron que no existen tales demoras, más allá de algunos casos puntuales en los que se hizo "adrede" para actualizar las cláusulas gatillo en los salarios.

"No tenemos ningún atraso. Si hacemos comparativos con años anteriores ni hablar. En la gestión anterior estuvo todo parado entre 2014 y 2015 hasta que se llegó a ese episodio nefasto cuando fueron a la OTP de la calle Patricias cortando la calle, golpeando a la gente, y luego vinieron a la casa de Gobierno y rompieron un blíndex en la gobernación", detalló Daniel Muzaber, coordinador ejecutivo de la OTP.

No obstante, reconoció que el proceso es burocrático ya que desde que se transfirió la caja previsional a Buenos Aires en 1996, todos los expedientes deben pasar por ANSES  de Buenos Aires para el visado, la autorización y la liquidación.

"Cuando un retiro, sea del que sea, se demora, no es por una cuestión nuestra. De acá sale todo rápido, pero el tema está en la oficina de ANSES en Buenos Aires, porque hay una sola oficina para atender a todas las provincias transferidas, que son once", agregó Muzaber.

De todas maneras, el representante de la OTP reconoció que tuvieron un pequeño desfasaje el año pasado y ahí es donde se pueden quejar algunos penitenciarios o policías.

"Nosotros triplicamos los expedientes de Policía y Penitenciaría, llegando a sacar el año pasado casi 700 casos, lo cual es récord". "Nosotros triplicamos los expedientes de Policía y Penitenciaría, llegando a sacar el año pasado casi 700 casos, lo cual es récord".

Daniel Muzaber, coordinador ejecutivo de la OTP

El desfasaje tuvo que ver con una cláusula gatillo que debía ejecutarse en 2018 y con que cada aumento salarial que corresponda a policía y penitenciaría tiene que ser visado y autorizado en Buenos Aires por convenio de transferencia.

"El año pasado hubo cláusula gatillo, y cada una de ellas iba a producir un descalabro en la parte administrativa. Yo no podía pasar a Buenos Aires cada caso, por lo que decidimos juntar todos los expedientes hasta diciembre", informó Muzaber.

Para graficarlo, agregó que un policía que cobra por ejemplo $40 mil de sueldo en actividad, se iba a ir con $20 mil, por lo que iba a llevar más tiempo actualizar ese monto.

"Se explicó que todos los retiros tanto de Policía como de Penitenciaría iban a ser en diciembre y los íbamos a pasar con la cláusula gatillo a ese mes, actualizando el sueldo de retiro", dijo el coordinador de la OTP.

En cuanto al trámite burocrático, Muzaber lamentó la demora y explicó todo el procedimiento. Primero el penitenciario debe presentar la baja condicionada en el Ministerio de Seguridad y una vez que el ministro de turno la firma, pasa a la OTP.

Allí hay todo un proceso interno y pasa por Fiscalía de Estado, Liquidación, Resolución y luego llega al coordinador para que lo firme y vaya a Buenos Aires.

"De aquí se envía por bolsa a la regional de ANSES.  Ahí le tienen que dar el alta, lo que puede tardar un mes, y de ahí a que lo vean los computistas de Buenos Aires y lo liquiden, pueden pasar tres meses. Mi segunda casa está allá, si yo no voy y presiono allá, los expedientes se paran", cerró Muzaber.

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