Ser Mensajero de la Paz es el honor más alto que la ONU puede conferir a un ciudadano del mundo, y significa que, por un período inicial de dos años, esas personas contribuirán con su tiempo, talento y pasión a crear conciencia de las actividades que llevan a cabo las Naciones Unidas. Los Mensajeros de la Paz son personalidades reconocidas de la cultura, las artes, la ciencia, los deportes y otras esferas de la vida pública que son invitados a comprometerse con tareas de comunicación y labor humanitaria para "mejorar las vidas de millones de personas en todo el mundo", según explica en el sitio web de Naciones Unidas. Mientras sea Mensajera de la Paz, la tarea de Malala estará centrada en promover el acceso a la educación de las niñas del mundo, algo que ya viene haciendo desde su juventud y por lo que ha ganado el Nobel de la Paz y ha sido mundialmente reconocida.
Nacida el 12 de julio de 1997 en la ciudad de Mingora, Pakistán, adquirió notoriedad al escribir un blog para la BBC utilizando el seudónimo de Gul Makai.
En dicho blog denunciaba las atrocidades sufridas bajo el régimen del Tehrik-i-Taliban (TTP), que ocupó militarmente el valle del río Swat matando a muchos de sus habitantes, destruyendo las escuelas y prohibiendo la educación de las niñas entre 2003 y 2009.
El 9 de octubre de 2012 fue víctima de un atentado en Mingora cuando dos miembros del TTP subieron al autobús escolar en el que se encontraba Malala y la dispararon con un fusil, alcanzándola en el cráneo y en el cuello. El entonces portavoz del grupo terrorista, Ehsanullah Ehsan, afirmó que volverían a intentar matarla y reivindicó el atentado en un comunicado en el que reiteraban que la "sharía", que está en contra del modelo educativo secular, les obligaba a ello.
La joven fue internada en un hospital de Rawalpindi, cerca de Islamabad, la capital del país, donde le extrajeron una bala que tenía alojada en el cuello, cerca de la médula espinal.
El 15 de octubre fue trasladada al hospital Queen Elisabeth en Birmingham, Gran Bretaña, para programar las cirugías reconstructivas que debían realizarle por las heridas sufridas.
Tres meses y medio después, el 8 de febrero de 2013, fue dada de alta aunque prosiguió con la rehabilitación y tuvieron que implantarle en el cráneo una placa de titanio y también un dispositivo auditivo en el oído izquierdo.
Desde entonces, Malala vive en la zona de West Midlands de Birmingham donde su padre ocupa el puesto de agregado de educación del consulado de Pakistán.
El 4 de febrero hizo su primera intervención pública tras el atentado anunciando en un vídeo la creación de un fondo de ayuda para la educación en su país.
Los médicos que la atendieron cifraron entonces en unos quince o dieciocho meses el tiempo para la recuperación total de la joven activista.
El 19 de marzo, la BBC anunció su regreso a la escuela para realizar los estudios de educación secundaria en el instituto Edgbaston de Birmingham.
El 8 de octubre de 2013 fue publicada su autobiografía con el título: "Yo soy Malala", escrita por la periodista británica Christina Lamb, en la que describe su vida antes y después del ataque sufrido.
En el libro, la joven paquistaní reconoce sus aspiraciones políticas, el pasado fundamentalista de su padre y se confiesa seguidora del cantante canadiense Justin Bieber, de la actriz Angelina Jolie, de la serie cinematográfica "Crepúsculo" y de la televisiva "Betty, la fea" ("Betty, the ugly").
Ha recibido numerosos premios por su defensa del derecho a la educación. En el año 2013 le entregaron el Simone de Beauvoir en París el 9 de enero y en Madrid el Premio Unicef de España el 22 de mayo. También ganó el XXV Premio Catalunya el 22 de mayo.
Fue candidata al premio Nobel de la Paz de 2013, lo que la convirtió en la nominada más joven de la historia con sólo 16 años y en octubre de 2013 fue galardonada con el premio Sájarov a la Libertad de Conciencia que otorgan los presidentes de los grupos políticos del Parlamento Europeo.
El 15 de enero de 2014 recibió el Premio Convivencia Manuel Broseta junto a la científica Pilar Mateo. Este último premio lo recogió en marzo en la ciudad española de Valencia donde reivindicó hoy "el poder de la palabra" para luchar contra el terrorismo y defendió el derecho a la educación para aprender no sólo conocimientos de materias sino "igualdad" y "a respetar la cultura y la religión de otros".
PARA DESTACAR LAS QUE QUIERAN
frases inspiradoras de Malala Yousafzai
1. "Leer un libro, tener un lápiz en las manos, estudiar, sentarse en un aula... es algo muy especial para nosotros, pues hemos sido privados de ello." 2. "Mi objetivo no era conseguir el Nobel de la Paz. Mi objetivo es conseguir ver la paz y la educación para todos los niños del mundo." 3. "Para hacerme poderosa solo necesito una cosa: educación." 4. "La mejor manera de luchar contra el terrorismo es muy sencilla: educar a la próxima generación." 5. "Nadie puede avanzar si tiene miedo". 6. "Hagamos ahora nuestro futuro, y hagamos que nuestros sueños sean la realidad del mañana."
7. "Tomemos nuestros libros y nuestros lápices. Son nuestras armas más poderosas. Un niño, un maestro, un libro y un lápiz pueden cambiar el mundo." 8. "Debemos creer en el poder y la fuerza de nuestras palabras. Nuestras palabras pueden cambiar el mundo." 9. "Teníamos dos opciones, estar calladas y morir o hablar y morir, y decidimos hablar." 10. "Vivimos como una familia de naciones, es necesario que cada miembro de esta familia reciba oportunidades iguales de crecimiento económico, social y especialmente educacional (...) Si un miembro se rezaga, el resto nunca podrá continuar hacia delante." 11. "Un país no es más fuerte por el número de soldados que tiene, sino por su índice de alfabetización." 12. "Si se quiere acabar la guerra con otra guerra nunca se alcanzará la paz. El dinero gastado en tanques, en armas y soldados se debe gastar en libros, lápices, escuelas y profesores."




