Resonante caso

Le llegó una tarjeta que no pidió y terminó en el Veraz con una deuda tremenda: el banco debe pagarle millones

Un argentino recibió una tarjeta que jamás activó y descubrió que figuraba como moroso. La Justicia condenó al banco a pagar más de $10 millones

Emanuel, un hombre de Puerto Madryn, se llevó una inesperada sorpresa cuando intentó aumentar el límite de una tarjeta de crédito que utilizaba habitualmente. El banco le informó que no podía aprobar el pedido porque figuraba en el Veraz como deudor de otra entidad.

El problema tenía un origen que desconocía: meses antes había recibido en su domicilio una tarjeta de crédito de un banco con el que nunca había solicitado ser cliente. Como no tenía intención de utilizarla, la rompió y la tiró. Sin embargo, posteriormente descubrió que la entidad había generado cargos y una deuda a su nombre pese a que nunca había activado el plástico.

La situación se agravó porque, según relató la abogada Vanesa Peruzzotti a TN, Emanuel había sido calificado como “moroso irrecuperable”. Durante más de un año recibió llamados de cobranzas en los que le reclamaban el pago y también se comunicaron con familiares y compañeros de trabajo.

“Era una situación muy angustiante, bochornosa y que se extendió durante más de un año”, explicó Peruzzotti.

La prueba que inclinó la balanza en favor del acosado por el banco

Ante la falta de una solución, Emanuel inició una demanda para que cesaran los reclamos, se corrigiera la información registrada en el Veraz y se reconociera el perjuicio que le había ocasionado la situación.

Uno de los elementos centrales del proceso fue una pericia contable sobre los registros del banco. De acuerdo con la abogada, esa prueba permitió acreditar cómo se había generado la deuda y respaldar que su cliente no había utilizado el producto.

Durante el juicio, la entidad sostuvo que Emanuel había solicitado la tarjeta y posteriormente se había arrepentido. Sin embargo, la defensa logró demostrar que esa versión no se correspondía con lo ocurrido.

El juez Guillermo Hansen consideró que el banco había incurrido en una “conducta comercial desleal y abusiva” y tuvo en cuenta tanto el trato recibido por Emanuel como el daño provocado por haberlo señalado como responsable de una deuda que no había generado.

La sentencia estableció una indemnización superior a $10 millones. El banco no apeló el fallo, mientras que la defensa de Emanuel sí recurrió la decisión para que se revisaran algunos aspectos relacionados con el monto de la reparación.

Según explicó Peruzzotti, el caso también puso bajo la lupa una práctica comercial vinculada con el envío de tarjetas para captar nuevos clientes. El problema surge cuando el destinatario no solicitó el producto y, aun sin activarlo ni utilizarlo, aparecen cargos asociados.

La situación deja además una advertencia para los consumidores: recibir una tarjeta no significa necesariamente haber querido contratarla. Ante un reclamo de una entidad con la que nunca se tuvo relación, resulta fundamental revisar los registros bancarios y la información existente en las bases de deudores.

En pocas palabras

  • Deuda inexistente: un hombre fue catalogado como moroso por una tarjeta de crédito que nunca solicitó ni activó.
  • Fallo judicial: la Justicia condenó a un banco a pagar más de $10 millones por daños y perjuicios.
  • Práctica comercial: el caso expone riesgos de recibir plásticos no solicitados y la importancia de verificar los registros.
Resumen generado por Thinkindot AI

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