El Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación; la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI); y la Fundación Santillana premiaron a la escuela secundaria mendocina Tomás Godoy Cruz.

La primera lectura, superficial, diría que se logró un segundo premio a nivel nacional, por un proyecto de la mencionada escuela. Pero hay una segunda interpretación, la más importante y profunda, y es que en nuestros colegios hay material humano que permite soñar con una educación de calidad para nuestros hijos.

En la categoría Escuela, el Segundo Premio fue para el proyecto “Semana de la lectura” presentado por el profesor Emanuel Soloa del Tomás Godoy. En este proyecto, un grupo de profesores trasciende la concepción tradicional de la literatura para avanzar en pos de la promoción de la lectura como un acto único, comunicable y compartido.

De qué se trata la Semana de la lectura

El propio Soloa, quien encabeza un equipo de 41 profesores de lengua, se encarga de contar que se trata esta Semana de la lectura, que está llamada a generar un cambio estructural en las escuelas.

"Básicamente se trata de una jornada donde participan los más de 1500 alumnos de ambos turnos, donde se han presentado -el año pasado- 341 trabajos referidos a la lectura durante una semana. Algunos escritos, pero otros actuados, exponiendo maquetas, obras de teatro, o con intervenciones artísticas donde se tomaban aulas enteras para experiencias de lectura. Hubo una en que se entraba en un túnel y se vivían experiencias relacionadas con el cuento", relató maravillado el docente, que es el coordinador de área.

“La idea es que los chicos puedan compartir, ya casi a final de año, en octubre o noviembre, las experiencias que han tenido con la lectura. Se busca promover la lectura y que hagan recomendaciones entre ellos, con lo dificultoso que significa abordar la literatura en la escuela secundaria" “La idea es que los chicos puedan compartir, ya casi a final de año, en octubre o noviembre, las experiencias que han tenido con la lectura. Se busca promover la lectura y que hagan recomendaciones entre ellos, con lo dificultoso que significa abordar la literatura en la escuela secundaria"

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Emanuel Soloa, coordinador del área de Lengua de la escuela Normal

En la escuela Normal, los chicos deben leer anualmente nueve obras que son obligatorias y el resto tienen un menú de 54 obras por año, que son las recomendadas. De todas esas opciones, ellos eligen qué es lo que quieren trabajar para La Semana de la lectura. La idea no es que rindan un examen, pero que puedan compartir con otros estudiantes y otras escuelas la experiencia que ha sido leer un libro.

Un cambio de mentalidad sobre la literatura

Emanuel, orgulloso líder de su equipo -mayoritariamente femenino, cuenta como trabajan el hábito de la lectura. "Tenemos bien segmentado el tema de la lectura. En primer año, segundo y tercero, leen literatura universal; en cuatro, latinoamericana; en quinto literatura argentina; o sea que tiene una variedad impresionante", explica Soloa y agrega: "Estos cortes se van cambiando por elección de los pibes, con propuestas de los docentes, pero mucho con la elección del alumno".

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Sobre la respuesta del alumnado, confiesa: "Ellos te demandan que estés leyendo todo el tiempo para tener en cuenta cosas que cuando uno iba a la escuela ni se le hubiese ocurrido. Ahí tenemos formatos nuevos, como los manga, comic, la novela gráfica, u otras cosas".

"Trabajamos consensuadamente con los chicos el tema de las interpretaciones. Logramos que no hubiesen interpretaciones unívocas de los textos, que puedan interpretar libremente y que puedan en algún punto empoderarse para decir cosas que por ahí los libros no dicen. Que digan qué les pareció, qué diferencian en ese lugar, y otros aspectos. Trabajar con adolescentes tiene esa frescura. Si no les gusta un libro te lo dicen", explica Emanuel.

Por otra parte, Soloa destaca a todas las partes involucradas y responsables del éxito de la propuesta de lectura. "Los pibes se prenden con toda la onda. Trabajan colaborativamente ellos, los padres en la casa y los profes es algo impresionante. De leer nada, pasaron a leer por lo menos nueve libros reales. Los alumnos lo han tomado como un compromiso asumido, no una obligación asumida", certifica.

Hay equipo

Con orgullo, tras siete de años de experiencia con esta innovadora propuesta, Soloa expone: "En total son 41 profesores, y es un grupo trabaja a todo pulmón, dedicando horas extras gratuitas para promover la lectura", y agrega que "No se tiene mucho apoyo directivo respecto a alguna flexibilidad horaria, pero han seguido firme laburando renovando la propuesta y generando instancias súper innovadoras y motivando en un eterno coaching, para que la lectura sea algo vivo, dinámico, de explosión".

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"Lo importante es el equipazo de gente que tenemos. Son gente que piensa de forma muy diversa, que siente distinto, pero es gente que se ha puesto de acuerdo en promover la lectura, y eso es un golazo.

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"Está muy golpeado el perfil docente, pero en este acaso, en esta escuela, el equipo de lengua es impresionante como labura. Los profes están continuamente proponiendo, leyendo, actualizándose, para incentivar a los chicos" "Está muy golpeado el perfil docente, pero en este acaso, en esta escuela, el equipo de lengua es impresionante como labura. Los profes están continuamente proponiendo, leyendo, actualizándose, para incentivar a los chicos"

Emanuel Soloa

Un proyecto a imitar

Sobre las repercusiones que tuvo en la Feria del Libro y el concurso, el docente cuenta: "La felicitaciones que recibimos de (la editorial) Santillana fueron repetidas, y se quedaron admirados de que nuestro trabajo tuviera una vigencia tan extendida. Muchas propuestas parecidas se caen en uno o dos años, pero nosotros ya llevamos siete", finalizó.