Emanuel Soloa, coordinador del área de Lengua de la escuela Normal
En la escuela Normal, los chicos deben leer anualmente nueve obras que son obligatorias y el resto tienen un menú de 54 obras por año, que son las recomendadas. De todas esas opciones, ellos eligen qué es lo que quieren trabajar para La Semana de la lectura. La idea no es que rindan un examen, pero que puedan compartir con otros estudiantes y otras escuelas la experiencia que ha sido leer un libro.
Un cambio de mentalidad sobre la literatura
Emanuel, orgulloso líder de su equipo -mayoritariamente femenino, cuenta como trabajan el hábito de la lectura. "Tenemos bien segmentado el tema de la lectura. En primer año, segundo y tercero, leen literatura universal; en cuatro, latinoamericana; en quinto literatura argentina; o sea que tiene una variedad impresionante", explica Soloa y agrega: "Estos cortes se van cambiando por elección de los pibes, con propuestas de los docentes, pero mucho con la elección del alumno".
Embed
Docentes que participan en el proyecto.
Sobre la respuesta del alumnado, confiesa: "Ellos te demandan que estés leyendo todo el tiempo para tener en cuenta cosas que cuando uno iba a la escuela ni se le hubiese ocurrido. Ahí tenemos formatos nuevos, como los manga, comic, la novela gráfica, u otras cosas".
"Trabajamos consensuadamente con los chicos el tema de las interpretaciones. Logramos que no hubiesen interpretaciones unívocas de los textos, que puedan interpretar libremente y que puedan en algún punto empoderarse para decir cosas que por ahí los libros no dicen. Que digan qué les pareció, qué diferencian en ese lugar, y otros aspectos. Trabajar con adolescentes tiene esa frescura. Si no les gusta un libro te lo dicen", explica Emanuel.
Por otra parte, Soloa destaca a todas las partes involucradas y responsables del éxito de la propuesta de lectura. "Los pibes se prenden con toda la onda. Trabajan colaborativamente ellos, los padres en la casa y los profes es algo impresionante. De leer nada, pasaron a leer por lo menos nueve libros reales. Los alumnos lo han tomado como un compromiso asumido, no una obligación asumida", certifica.
Hay equipo
Con orgullo, tras siete de años de experiencia con esta innovadora propuesta, Soloa expone: "En total son 41 profesores, y es un grupo trabaja a todo pulmón, dedicando horas extras gratuitas para promover la lectura", y agrega que "No se tiene mucho apoyo directivo respecto a alguna flexibilidad horaria, pero han seguido firme laburando renovando la propuesta y generando instancias súper innovadoras y motivando en un eterno coaching, para que la lectura sea algo vivo, dinámico, de explosión".
Embed
Docentes que participan en el proyecto.
"Lo importante es el equipazo de gente que tenemos. Son gente que piensa de forma muy diversa, que siente distinto, pero es gente que se ha puesto de acuerdo en promover la lectura, y eso es un golazo.
"Está muy golpeado el perfil docente, pero en este acaso, en esta escuela, el equipo de lengua es impresionante como labura. Los profes están continuamente proponiendo, leyendo, actualizándose, para incentivar a los chicos" "Está muy golpeado el perfil docente, pero en este acaso, en esta escuela, el equipo de lengua es impresionante como labura. Los profes están continuamente proponiendo, leyendo, actualizándose, para incentivar a los chicos"