Solidaridad

Está en tratamiento por cáncer, le robaron sus herramientas de trabajo y necesita ayuda para sus hijos

Aunque el tratamiento contra el cáncer está dando resultado, Ariel Guerra no puede trabajar con normalidad y un robo agravó la situación de su familia. Necesita ayuda

Ariel Guerra tiene 33 años, dos hijos pequeños y una pelea que libra día a día contra el cáncer. Desde que le diagnosticaron un tumor en el intestino delgado, su vida cambió por completo. Los trabajos en la construcción quedaron atrás, los días comenzaron a organizarse en función de las consultas médicas y los tratamientos, y la preocupación por la salud se mezcló con otra que nunca desaparece: cómo hacer para buscar ayuda y que a sus hijos no les falte lo necesario.

Hoy, después de atravesar meses difíciles, Ariel tiene motivos para aferrarse a la esperanza. La quimioterapia y la radioterapia están dando resultados y, según contó, los tumores se están encapsulando. Sin embargo, la mejoría no significa que pueda retomar su vida de antes. Los dolores, el cansancio y los efectos de los tratamientos continúan condicionando su rutina y le impiden trabajar con normalidad.

Ariel sobrelleva un tratamiento por cáncer que le impide trabajar.

Ariel sobrelleva un tratamiento por cáncer que le impide trabajar.

“Gracias a Dios, desde que arranqué hasta el día de hoy estoy con mucha mejoría. Los tumores se están encapsulando, pero no puedo hacer fuerza. El cuerpo me genera mucho cansancio y, cuando me hacen quimio o radioterapia, quedo muy agotado y dolorido”, contó Ariel al explicar cómo atraviesa esta etapa de su enfermedad.

El cáncer impide que trabaje y pide ayuda

Vecino del barrio La Favorita, en Mendoza, Ariel es papá de dos niños, que cuando contó por primera vez su historia tenían 5 y 9 años. Antes del diagnóstico trabajaba en la construcción y realizaba distintos oficios. También se desempeñaba como DJ en eventos, una actividad que le permitía generar ingresos y que disfrutaba. Ahora, sus posibilidades dependen de cómo se siente cada día y de los tiempos que le imponen los tratamientos.

Cuando no tiene sesiones y el cuerpo se lo permite, intenta encontrar alguna manera de conseguir dinero. A veces prepara empanadas frizadas o cosas dulces para vender. Otras veces organiza sorteos. Son alternativas que le permiten reunir algo, aunque los ingresos son irregulares y no alcanzan para cubrir todas las necesidades de la familia.

Su día a día también cambió puertas adentro. “Estoy prácticamente de amo de casa con mis hijos”, explicó. En los momentos en que se siente mejor, procura aprovechar el tiempo con ellos y hacer lo que puede, mientras espera que los tratamientos sigan dando resultado y que su salud le permita recuperar, poco a poco, parte de la autonomía que perdió.

Un robo agravó aún más la situación familiar

Pero a la enfermedad se le sumó un golpe inesperado que complicó todavía más la situación familiar. Hace aproximadamente un mes y medio, delincuentes entraron a robar a su casa y se llevaron buena parte de lo que tenían. Entre los objetos sustraídos había un televisor, una garrafa, ropa, mercadería y dinero que habían conseguido ahorrar para realizar arreglos urgentes en la vivienda, especialmente por las necesidades de uno de sus hijos.

También le robaron los equipos que utilizaba para trabajar como DJ. No fue solamente la pérdida de pertenencias: con esos elementos desapareció una posibilidad concreta de generar ingresos cuando su estado físico le permitía aceptar algún evento.

“Nos llevaron de todo y lo que no se llevaron lo rompieron”, relató. El dinero que la familia guardaba con esfuerzo también desapareció, al igual que objetos que necesitaban para la vida cotidiana. Para alguien que ya no puede trabajar como antes y que debe destinar buena parte de su energía a enfrentar una enfermedad, recuperar lo perdido resulta una tarea especialmente difícil.

Ariel no pide dejar de luchar solo ni que los demás resuelvan todos sus problemas. Lo que necesita, en este momento, es una ayuda que le permita atravesar los días más complicados sin que las necesidades básicas de sus hijos queden desatendidas.

El dinero que pueda reunir está destinado, entre otras cosas, a cubrir los traslados para recibir tratamiento, comprar medicamentos que no siempre están disponibles en las farmacias del sistema público y afrontar estudios que, en algunas ocasiones, no pueden realizarse en los centros de salud públicos por falta de los equipos necesarios y deben pagarse de manera particular.

Los gastos médicos y una situación difícil

A los gastos médicos se suman los alimentos y las necesidades cotidianas de la casa. Su esposa trabaja como empleada doméstica, pero no alcanza. Por eso, cualquier colaboración puede representar un alivio: una donación de mercadería, un aporte económico o una mano que le permita volver a generar ingresos cuando su salud se lo permita.

Mientras continúa con la quimioterapia y la radioterapia, Ariel intenta sostenerse en las señales favorables que recibe de su cuerpo. Sabe que todavía tiene un camino por recorrer y que no puede exigirse más de lo que su organismo le permite. Por eso, los días en que no tiene tratamiento y se siente estable se convierten en una oportunidad para estar con sus hijos y buscar alguna alternativa para salir adelante.

Una imagen de 2025, en pleno tratamiento.

Una imagen de 2025, en pleno tratamiento.

Su historia ya había movilizado a personas solidarias que se acercaron para colaborar. Hoy vuelve a necesitar de esa red, en un momento en el que la evolución favorable de su enfermedad convive con las dificultades económicas y las consecuencias de un robo que lo dejó sin herramientas de trabajo y con muchas necesidades por resolver.

Ariel quiere seguir adelante, acompañar a sus hijos y recuperar, cuando la salud se lo permita, la posibilidad de trabajar. Mientras tanto, necesita una ayuda concreta para afrontar los gastos que la enfermedad trae consigo y recuperar parte de lo que perdió su familia.

Cómo ayudar a Ariel Guerra

Quienes puedan colaborar con Ariel pueden hacerlo mediante donaciones de alimentos no perecederos, mercadería o aportes económicos para afrontar los gastos de traslado, medicamentos y estudios médicos.

Contacto: 261-2169403.

Alias: arieldj.bruk

Titular: Ariel Ceferino Guerra

CBU: 1430001713036707180011

CUIT/CUIL: 20-37964017-7

En pocas palabras

  • Ariel Guerra: paciente oncológico lucha contra un cáncer de intestino delgado mientras la quimioterapia da resultados.
  • Robo y aislamiento: sufrió el robo de sus herramientas de trabajo, agravando su precaria situación económica.
  • Necesidad urgente: solicita ayuda para cubrir gastos médicos y básicos, ya que no puede trabajar normalmente.
Resumen generado por Thinkindot AI