La crema Nivea es un producto de belleza de amplio prestigio en todo el mundo. Esta lata azul trae diversos compuestos que benefician a la piel, hidratándola y ayudando a combatir arrugas y signos de vejez. Sin embargo, hay un lugar del rostro en donde jamás debes aplicarla para no padecer resultados adversos.
Dermatóloga revela dónde no debes aplicar crema Nivea
Tal como cuenta la dermatóloga Vanesa Rúas en su cuenta de TikTok, la crema Nivea jamás debe colocarse en el contorno de ojos, más allá de que en ese sector la piel esté reseca y se formen mayor cantidad de arrugas.
La profesional indica que la piel del contorno de los ojos es una zona delicada y sensible, ya que su estructura es mucho más sensible que cualquier otra parte del rostro. Por lo tanto, compuestos como pantenol, glicerina y eucerit impactan más de lo esperado en dicha región.
Además, la formulación de la crema Nivea también incluye conservantes y emulsionantes que no son tolerables para esta área del contorno de los ojos. Entonces, si aplicas el producto allí, notarás hinchazón o inflamación de la región.
En sintonía, la crema Nivea cuenta con una textura densa y oleosa que resulta pesada para la piel fina que rodea los ojos, promoviendo así la obstrucción de poros y formando pequeños quistes blancos causados por la acumulación de queratina bajo la piel.
Como si fuese poco, este tipo de productos de belleza generalmente trae fragancias agradables pero fuertes, siendo tolerable para el rostro, pero no para una zona sensible como el contorno de los ojos, debido a que puede causar irritación, lagrimeo y enrojecimiento. En sintonía, existe el riesgo que la crema entre en contacto con la mucosa ocular, generando reacciones alérgicas en personas con mayor sensibilidad.
En consecuencia, la dermatóloga recomienda comprar cremas que sean aptas para esta parte del rostro, respetando la fragilidad de la piel y disminuyendo el riesgo de reacciones adversas. Este tipo de crema debe ser con textura ligera y formulación con ingredientes adecuados como antioxidantes, péptidos y ácido hialurónico, entre otros.






