Para saber

Edificar una casa en el terreno de los padres: qué dice la ley sobre de quién es la vivienda realmente

Construir en el terreno familiar evita pagar alquiler, pero a nombre de quien queda puede provocar disputas en la sucesión

Construir en el lote de los padres se volvió una alternativa habitual para evitar el pago de un alquiler. Sin embargo, pocas personas tienen en cuenta a nombre de quién queda la vivienda y qué es lo que se debe hacer para evitar futuros conflictos. Para ello, la legislación establece reglas muy claras al respecto.

¿De quién es la vivienda si construyo en la casa de mis padres?

Muchos creen que lo lógico es que pertenezca a quien construye la casa, pero no es tan así porque quien es dueño del terreno es legalmente dueño de todo lo que se construya sobre él. Por este motivo, aunque un hijo financie la edificación con sus propios ahorros, la propiedad sigue perteneciendo formalmente a sus padres.

Una práctica muy frecuente es construir el terreno de un familiar, ya sea arriba o quizás en el fondo. 

Una práctica muy frecuente es construir el terreno de un familiar, ya sea arriba o quizás en el fondo.

Esto no quiere decir que los progenitores deban devolver al hijo los gastos realizados para edificar, pero la persona no se convierte automáticamente en propietaria de la edificación. Para regularizar el inmueble y registrar el título a su nombre, es fundamental poner en marcha un trámite formal en dos etapas consecutivas.

En la fase técnica, se debe contratar a un agrimensor que elabore el plano de división del terreno mediante el régimen de Propiedad Horizontal (PH). Luego, un escribano realiza la escritura de afectación y división, generando títulos de propiedad individuales que permiten vender cada unidad de forma independiente.

Construir en el terreno o casa de tus padres significa que legalmente ellos siguen siendo los dueños.

Construir en el terreno o casa de tus padres significa que legalmente ellos siguen siendo los dueños.

Sin embargo, el principal inconveniente aparece cuando los dueños del lote fallecen sin que se haya gestionado el título propio a tiempo. En ese caso, se debe abrir la sucesión y la propiedad se divide en partes iguales entre todos los hermanos herederos. El hijo que construyó estará obligado a compartir la casa y únicamente podrá reclamar el reembolso de lo invertido si cuenta con facturas o comprobantes oficiales de los materiales y la mano de obra. De lo contrario, sus dichos no tendrán valor legal para justificar la inversión.

Asimismo, si los padres le donaron en vida una parte del terreno, resulta fundamental que los demás hermanos hayan sido notificados y dejen constancia de su conformidad por escrito. De no hacerlo, al fallecer los padres podrían reclamar su parte.

En pocas palabras

  • Propiedad legal: quien construye en el terreno familiar no es automáticamente dueño de la vivienda, ya que la propiedad pertenece a quien es dueño del lote.
  • Regularización formal: para que la edificación quede a nombre de quien la construye, se requiere un trámite técnico y notarial que genere títulos de propiedad individuales.
  • Conflictos sucesorios: si los padres fallecen sin regularizar la propiedad, la casa se divide entre todos los herederos, pudiendo el constructor reclamar reembolso de gastos con comprobantes.
Resumen generado por Thinkindot AI

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