Un escenario preocupante encendió los alertas en toda la Cordillera de los Andes. Luego de la devastadora tragedia ocurrida a fines de agosto en Nepal, donde el desprendimiento de un glaciar provocó un alud que dejó miles de víctimas y desaparecidos, especialistas decidieron vigilar de cerca varios espejos de agua de alta montaña para prevenir algo similar.
Cordillera de los Andes bajo amenaza: el fenómeno extremo que encendió todas las alarmas
El avance de un fenómeno destructivo mantiene en vilo a las autoridades en plena Cordillera de los Andes. Los detalles, en la nota
Sucede que el riesgo de que ocurra un fenómeno similar en la cadena montañosa sudamericana llevó a instalar radares y sensores tecnológicos para detectar a tiempo cualquier peligro.
Monitoreo constante sobre la Cordillera de los Andes
El trabajo preventivo se concentra en el comportamiento de las cuencas glaciares. En ese sentido, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) y el INAIGEM pusieron en marcha un sistema de vigilancia en tiempo real sobre tres lagunas muy peligrosas: Palcacocha, Gangrajanca y Upiscocha.
Estas zonas forman parte de un mapa con 58 espejos de agua en condición crítica a lo largo de la cordillera. La idea principal es medir en vivo si sube el nivel del agua o si hay movimientos de tierra para avisar rápidamente a la población.
Para lograrlo, las autoridades habilitaron el sistema MOFLU-IGP en cinco quebradas clave de la región de Áncash. Con esta herramienta, buscan anticipar desprendimientos de hielo o rocas que puedan causar grandes daños.
Un fenómeno que genera preocupación
El motivo de preocupación más grande es el riesgo aluvional, un peligro que aumenta año a año por el derretimiento de los glaciares.
Cuando un gran bloque de hielo o una masa de roca se rompe y cae dentro de una laguna de altura, se genera una ola gigante que destruye las paredes naturales de la montaña. Este fenómeno desata un alud de agua, barro y piedras que baja con mucha fuerza hacia las zonas habitadas.
Los antecedentes en la Cordillera de los Andes obligan a no bajar la guardia. En 1970, por ejemplo, un enorme desprendimiento en el nevado Huascarán provocó un alud que borró del mapa a la ciudad de Yungay.
En pocas palabras
- Alerta en Andes: monitoreo activo por riesgo de aludes tras fenómeno en Nepal.
- Lagunas en Riesgo: vigilan Palcacocha, Gangrajanca y Upiscocha ante posible desprendimiento.
- Prevención de Riesgo: sistema MOFLU-IGP anticipa desprendimientos de hielo y rocas en la zona.


