Hay cambios de vida que comienzan con una decisión inesperada. Para May Lee, perder su empleo a los 59 años significó dejar atrás una carrera corporativa en Silicon Valley y aceptar un trabajo temporal en uno de los lugares más remotos del planeta. Un año después, su rutina transcurre entre almacenes cubiertos de nieve, suministros para una base científica y fiestas nocturnas en la Antártida.
Lee había trabajado en el área de marketing y comunicaciones de HP, la compañía tecnológica estadounidense. Tras quedarse sin empleo en 2025, aceptó un puesto en la estación McMurdo, donde comenzó a trabajar como técnica de suministros. Su tarea consiste en controlar inventarios, recibir mercancías, registrar entregas y preparar pedidos para los trabajadores de la base.
A los 59 años, perdió su trabajo y encontró una nueva vida en la Antártida
Su jornada empieza a las 6:30 de la mañana, cuando se levanta para llegar a su puesto a las 7:30. Trabaja hasta las 17:30, de lunes a sábado. Las condiciones en la Antártida tampoco facilitan las tareas cotidianas. La nieve puede acumularse hasta dificultar el acceso a los almacenes y el transporte de mercancías.
Pero la vida en McMurdo tiene una particularidad que sorprende a quienes imaginan la Antártida como un lugar de aislamiento absoluto. Aunque la conexión a Internet es limitada, los trabajadores comparten espacios y actividades para aprovechar el tiempo libre. Hay encuentros en la cafetería, manualidades, voluntariado en la biblioteca y noches de baile.
Su nueva vida en la Antártida
Lee también se involucró en la vida de la estación a través de Ice Radio, donde presentó un programa dedicado a la música de los años ochenta. Los sábados, después de completar la semana laboral, los empleados pueden acudir a las dos discotecas de la base antes de disfrutar del domingo, su único día libre.
Durante el verano en la Antártida, la luz natural puede prolongarse durante las 24 horas en esta región. Por eso, salir a bailar a las dos de la madrugada no significa necesariamente encontrarse con un cielo oscuro.
La experiencia fue lo suficientemente significativa como para que Lee decidiera regresar en 2026, después de su primera temporada en 2025. De trabajar en el entorno corporativo de Silicon Valley a organizar suministros en una estación antártica, su historia muestra una transformación profesional poco habitual.
En pocas palabras
- Despido inesperado: A los 59 años, May Lee perdió su empleo y se mudó a la Antártida.
- Nueva rutina: Trabaja en la base McMurdo en logística y disfruta de fiestas y radio.
- Transformación vital: Pasó de Silicon Valley a una vida remota con actividades sociales nocturnas.


