Muchas personas aseguran que las ollas de barro le brindan a las comidas un "sabor especial". Sin embargo, para poder usar estos utensilios de cocina, los mismos deben estar bien curados y libres de plomo.
Las ollas de barro comenzaron a fabricarse en diversos países en la época prehispánica, pero su método de creación cambió con la Conquista española, cuando llegó la loza vidriada impermeable hecha a base de plomo.
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¿Cómo detectar plomo en las ollas de barro?
Para saber si tus ollas tienen plomo, solo necesitarás vinagre blanco. Sumerge una pieza de la olla de barro (o de cualquier otro elemento de este material) en vinagre blanco.
Deja la olla en vinagre blanco durante 24 horas. Si pasado ese tiempo notas que la pieza perdió brillo o que la textura se volvió rasposa, entonces la olla de barro tiene plomo.
Te aconsejamos evitar su uso, ya que corres riesgo de intoxicación.
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¿Por qué es arriesgado usar ollas y otros utensilios que contengan plomo?
El plomo es un metal muy pesado para la sangre, y de esta forma le cuesta al cuerpo desecharlo, lo que termina causando alteraciones en el desarrollo cognitivo, cardiovascular y metabólico.
Veinte años atrás, la principal causa de contaminación o intoxicación con plomo era por los gases liberados tras la combustión de gasolina. Esta situación comenzó a cambiar cuando se eliminó ese componente en los combustibles.
Ahora la principal causa de exposición o intoxicación al plomo es el consumo de alimentos que fueron elaborados en ollas, cazuelas y otros recipientes de barro, los cuales en muchos casos tienen cubiertas de vidriado con plomo.






