Las obras en el carril Godoy Cruz de Guaymallén han afectado considerablemente a todos los comercios de la zona. También la vida cotidiana de la gente que vive en el tramo comprendido entre la calle Sarmiento hasta Ayaime. Todavía la empresa encargada de la obra, Stornini, no termina un proyecto que comenzó allá por agosto del 2017, 19 meses y todavía no concluye.
Los comercios que, por ahora, logran resistir a este gran inconveniente sufren su consecuencia directa; la estrepitosa baja en las ventas. Es que lógicamente con la calle cortada desde hace meses, el movimiento es nulo. No sólo los autos y el transporte público han dejado de circular tampoco la gente de a pie puede hacerlo.
Muchos comercios han cerrado sus puertas y bajado sus persianas porque no han podido sobrevivir a la baja en las ventas. Locales de comida, concesionarias de autos, casa de servicio técnico de electrónica, pinturerías, son algunos de los comercios que decidieron irse de la zona porque no aguantaron semejante recesión producto de las indefinidas obras en el carril Godoy Cruz.
Los comerciantes que continúan lo están haciendo porque son dueños de los locales y no tienen que pagar alquiler. Aún así su situación es desesperante. "La calle Godoy Cruz es un cementerio", es la frase contundente y lapidaria del dueño de una carnicería afectado por el corte de la arteria. "Esto no se puede tolerar más; antes teníamos 200 clientes y ahora por las obras si llego a 30 es mucho. Desde la Municipalidad lo único que nos han dicho es que no nos van a cobrar las tasas municipales pero con eso no hacemos nada", sostiene angustiado el carnicero de la zona.


