Cada año, las demoliciones generan toneladas de residuos que pueden terminar en vertederos, pese a que una parte todavía contiene materiales aprovechables. En Europa, una empresa de Bélgica puso en marcha una tecnología que procesa hormigón, asfalto, arena y suelos procedentes de obras para convertirlos en materias primas destinadas a nuevas construcciones.
Bélgica crea una tecnología capaz de recuperar más de 100.000 toneladas de escombros para construir nuevas obras
La innovación belga permite la recuperación de más de 100.000 toneladas anuales de hormigón y asfalto, transformándolos en áridos y arenas de alta calidad para la construcción.
La iniciativa pertenece a Hublet, una compañía del grupo belga Nonet, ubicada en la provincia de Namur. Sus instalaciones procesan alrededor de 180.000 toneladas de residuos de construcción y demolición, y su nuevo sistema permite recuperar más de 100.000 toneladas de materiales que antes podían terminar en vertederos debido a la presencia de tierra, polvo e impurezas.
¿Cómo Bélgica reutiliza escombros para construir obras?
El procedimiento de esta empresa de Bélgica combina distintas etapas de separación, lavado y clasificación. Primero, los equipos retiran los elementos que no forman parte de los materiales minerales. Después, los residuos pasan por un proceso de lavado con agua y agitación mecánica que desprende la tierra y el polvo adheridos a las piedras.
Una vez limpios, los materiales atraviesan equipos de cribado que los separan según el tamaño de sus partículas. El resultado son cinco productos. Dos tipos de arena limpia y tres clases de áridos, que pueden destinarse a diferentes aplicaciones dentro de la construcción. Uno de los aspectos más relevantes de la tecnología es su capacidad para recuperar las partículas finas.
Bélgica revoluciona la construcción con reciclaje de materiales
En los sistemas tradicionales, el hormigón demolido suele triturarse para obtener grava y materiales de relleno, pero las fracciones más pequeñas, mezcladas con tierra o impurezas, pueden resultar más difíciles de aprovechar.
Con este tratamiento, parte de esos recursos puede volver a utilizarse en carreteras y nuevas obras e incorporarse, cuando cumple los requisitos técnicos correspondientes, a mezclas de hormigón fresco. Antes de su comercialización, los materiales recuperados pasan por controles de calidad internos y externos.
Tras las primeras semanas de pruebas, Hublet informó que la instalación había alcanzado un rendimiento operativo equivalente al 90% de su capacidad teórica.
En pocas palabras
- Tecnología belga: Desarrollaron un sistema para recuperar materiales de demoliciones y construir nuevas obras.
- Procesamiento de residuos: La planta procesa 180.000 toneladas anuales, recuperando más de 100.000 toneladas de materiales útiles.
- Aplicaciones: Los materiales limpios se clasifican y se reutilizan en carreteras y nuevas construcciones, incluso en hormigón fresco.


