Historias

Alumnos mendocinos con discapacidad crean su propia obra de teatro y la estrenan en Luján

Adolescentes y jóvenes con discapacidad crearon una obra de teatro que estrenarán el 21. Con Abel Lisman como profesor y guía, escribieron personajes y escenas

Una prueba sorpresa, una adolescente que se angustia, una madre que la apura para ir a la escuela y un primo que la lleva por el mal camino. La historia podría ser el argumento de una ficción televisiva, pero nació de las ideas de un grupo de alumnos de una escuela especial de Luján que encontró en el teatro una manera de expresar emociones, imaginar personajes y contar una historia propia.

El resultado se estrenará este miércoles 21 de octubre, a las 10, en el salón del SUTE, ubicado en Santa María de Oro 845, en una función creada con chicos con discapacidad que representa mucho más que una muestra escolar.

El teatro es una manera de expresar emociones, imaginar personajes y contar una historia propia. Por el eso el profesor Abel Lisman puso manos a la obra.

El teatro es una manera de expresar emociones, imaginar personajes y contar una historia propia. Por el eso el profesor Abel Lisman puso manos a la obra.

Detrás de la propuesta está Abel Lisman, profesor de teatro, crítico teatral y docente de la Escuela 2-711, una institución que recibe a adolescentes y jóvenes adultos con discapacidad. Hace cinco años que trabaja allí y conoce el valor que puede tener una actividad artística cuando se convierte en una oportunidad para que los estudiantes ganen confianza, ejerciten su autonomía y se animen a mostrarse ante los demás.

La obra comenzó a gestarse en marzo, cuando recién arrancaban las clases. La idea surgió a partir de un trabajo sobre las emociones que llevaba adelante la profesora del taller textil. Lisman decidió tomar esa experiencia y trasladarla al lenguaje teatral. Empezó a preguntarles a los chicos dónde aparecen las emociones, cuáles conocían y de qué manera podían expresarse. En esa conversación surgió la primera escena: una estudiante se pone triste porque un profesor enojado le toma una prueba sorpresa.

Una obra de teatro creada por estudiantes con discapacidad

“Y dije, bueno, ¿y qué más? ¿Por qué no hacemos más que una escena? ¿Por qué no hacemos una obra de teatro con esto?”, recuerda el docente sobre el momento en que aquella primera idea empezó a crecer.

Abel Lisman, profesor de teatro, junto a su libro editado este año: Trincheras educativas.

Abel Lisman, profesor de teatro, junto a su libro editado este año: Trincheras educativas.

A partir de allí, el grupo comenzó a construir una historia con personajes, conflictos y situaciones reconocibles. Pensaron los nombres, imaginaron las reacciones de los protagonistas y sumaron a la madre de la adolescente, que se preocupa por lo que le ocurre a su hija. La joven, angustiada por la prueba, no quiere volver a su casa y termina yéndose con un primo que frecuenta malas compañías. La historia continúa en la plaza, donde la protagonista se mete en problemas y su madre aparece para ayudarla.

¿Por qué no hacemos una obra de teatro con esto?”, recuerda el docente sobre el momento en que una primera idea empezó a crecer.

¿Por qué no hacemos una obra de teatro con esto?”, recuerda el docente sobre el momento en que una primera idea empezó a crecer.

La trama se desarrolla en tres escenas: primero, la casa; después, la escuela, con la temida evaluación sorpresa; finalmente, la plaza, donde las decisiones de la adolescente desencadenan un nuevo conflicto. Hay humor, tensión familiar y emociones que los propios alumnos reconocen y pueden llevar a escena.

Pero lo importante, para Lisman, no es solamente llegar al estreno con una obra terminada. El proceso forma parte de la enseñanza. La propuesta busca que los adolescentes puedan decidir si quieren participar, asumir responsabilidades, expresarse y trabajar con otros. También pone en juego el consentimiento, la escucha y el respeto por los tiempos y las posibilidades de cada estudiante.

No es una compañía teatral, sino una materia de la escuela

“No es una compañía teatral, es parte de mi materia”, aclara el profesor, que cada año procura organizar alguna actividad para que los alumnos puedan compartir lo trabajado en clase. A veces se trata de una obra, otras de un desfile de modas o de una presentación artística. El objetivo es que los chicos y chicas se animen a mostrarse al mundo desde sus propias capacidades.

La escuela 7 tiene alrededor de 122 estudiantes, distribuidos en turnos mañana y tarde, y ofrece distintos talleres de formación, entre ellos textil, carpintería, artesanías, gastronomía y multimedia, además de las disciplinas básicas. En esta oportunidad, la obra se construyó con estudiantes del turno mañana, que reúne aproximadamente a 60 alumnos.

“Esto no es una compañía teatral, es parte de mi materia”, aclara el profesor, que generó un espacio de alegría y creatividad.

“Esto no es una compañía teatral, es parte de mi materia”, aclara el profesor, que generó un espacio de alegría y creatividad.

Cada uno tiene su historia y sus necesidades particulares. Por eso, el trabajo requiere una mirada atenta y una planificación que contemple las características de todos. En ese contexto, la experiencia teatral se transforma en una oportunidad para desarrollar herramientas expresivas, compartir ideas y participar de un proyecto común.

El esfuerzo, sin embargo, no termina cuando se baja el telón. La escuela funciona en una casa alquilada porque todavía no cuenta con edificio propio, una situación que la comunidad educativa reclama resolver. A esa dificultad se suman los recursos limitados para organizar traslados y realizar actividades fuera de la institución.

Por ahora, la función del miércoles será la única prevista. La falta de movilidad y las dificultades económicas de muchas familias complican la posibilidad de llevar la obra a otros espacios. Además, según explicó Lisman, no cuentan con una sala teatral en Luján que pueda prestar sus instalaciones gratuitamente para una presentación escolar.

Una historia y una trama que se convirtió en obra teatral

Por eso, el estreno tiene un valor especial. Es la oportunidad de mostrar el trabajo realizado durante meses, de reconocer el compromiso de los alumnos y de acercar al público una experiencia artística nacida en el aula, con ideas propias y una historia que fue tomando forma a partir de la imaginación colectiva.

Abel Lisman es profesor de teatro.

Abel Lisman es profesor de teatro. "Hacemos lo que podemos y no tenemos espacio. Tenemos que correr muebles para ensayar en la escuela. Es un viejo reclamo", sostuvo.

La cita será este miércoles 21 de octubre, a las 10, en el salón del SUTE de Luján, en Santa María de Oro 845. Allí, los estudiantes darán vida a sus personajes y compartirán el resultado de un trabajo que empezó con una pregunta sobre las emociones y terminó convirtiéndose en una obra de teatro.

Mientras esperan que el reclamo por un edificio propio encuentre respuesta, los alumnos de la escuela 7 tienen algo para mostrar. Y esta vez no se trata de una prueba sorpresa: se trata de subir al escenario, ocupar su lugar y contar, con sus propias voces, una historia construida entre todos.

En pocas palabras

  • Alumnos con discapacidad: jóvenes crearon una obra teatral colectiva en Luján con un estreno programado.
  • Proceso creativo: la obra surgió de trabajos sobre emociones, permitiendo a los estudiantes expresar ideas y construir personajes.
  • Desafíos institucionales: la escuela especial enfrenta limitaciones de edificio propio y recursos para actividades extracurriculares.
Resumen generado por Thinkindot AI