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Fue gobernador de la provincia, impulsó el sistema de riego y promulgó la ley de aguas. Se dedicó a la vitivinicultura y Cuadro Benegas le debe su nombre. Una nueva columna de historia de María Elena Izuel.

Tiburcio Benegas, el origen del nombre de Cuadro Benegas

Cuando nombramos a don Tiburcio Benegas nos viene a la memoria que fue un mendocino, gobernador de la provincia de Mendoza y muy poco más, pero si averiguamos en su biografía sabremos que no era mendocino, ya que nació en 1844 en Rosario, provincia de Santa Fe, y fueron sus padres Pedro Benegas y Angélica Ortiz. Cursó sus estudios en Concepción del Uruguay, donde conoció al que luego sería presidente de la República, el general Julio Argentino Roca, con quien don Tiburcio mantuvo una profunda amistad que duró toda la vida.

Le gustaba el mundo de las finanzas, que fue su gran pasión; fue banquero en Rosario y también ocupó el cargo de gerente del Banco de la Nación en su ciudad natal.

Años después se dirigió a Mendoza, donde se radicó en el año 1881, compró tierras y se dedicó a la vitivinicultura. Contrajo enlace en 1870 con Lubina Blanco, hija de Eusebio Blanco, que había escrito un manual del viñatero para enseñar a éstos como debían plantar las viñas, ya que la llegada de inmigrantes y la riqueza del suelo mendocino hacía que todos quisieran plantar viñedos, pero muchos desconocían totalmente el trabajo que debían realizar. En su momento este libro fue muy importante, ya que estaba en sus inicios el cultivo racional de la vid.

Lubina tenía 12 años en 1861 cuando ocurrió el terremoto de Mendoza, estaba con su padre y se salvaron milagrosamente.

Don Tiburcio poseía fortuna personal y con ella fundó un banco que años después fue absorbido por el Banco Nacional, quedando él de gerente. Luego se interesó en la política, fue intendente de Mendoza y posteriormente fue gobernador de la provincia de 1887 a 1889. Pero el problema entre orteguistas y beneguistas hizo que estallara una revolución, fue depuesto y quedó detenido. Luego lo liberaron y lo repusieron en el cargo, pero terminó renunciando, ya que se sentía sin apoyo político. Los que lo apoyaron hasta que él los alejó fueron los hermanos Arizu, que lo apreciaban muchísimo.

Había comprado tierras en San Rafael, donde le agradaba vivir por la paz que había en la zona y construyó su casa en lo que hoy se conoce como Cuadro Benegas, en su honor.

Fue el más grande propulsor del sistema de regadío en la provincia, quien más trabajó por su engrandecimiento y puso en funcionamiento la ley de aguas en 1888. Se dedicó a la viticultura primero y tuvo grandes extensiones de tierras plantadas con viñedos; posteriormente construyó su bodega en Mendoza, en Godoy Cruz, donde se dedicó a la elaboración de vinos de mesa finos, marca Trapiche, llamado así porque en el lugar donde construyó su bodega existía antes un molino de trigo. Sus vinos fueron conocidos en todo el país por su excelente calidad y pureza.

Dedicó sus grandes instalaciones a la conservación de vinos añejos y en su momento fue la única bodega que realizaba ese proceso.

Embotellaba vinos blancos y tintos viejos de muy buen sabor. También fabricó el jugo de uva Trapiche, bebida sana, fresca y medicinal que aceptaron los médicos como un regenerador activo del estómago.

Fue nuevamente gobernador, aunque interino, en 1895 por un mes y durante la segunda presidencia de Roca fue embajador en Chile.

Don Tiburcio decidió retirarse de los negocios y se radicó en Buenos Aires, donde falleció el 6 de noviembre de 1908.

La bodega se había convertido en una de las más famosas de Mendoza y continuaron sus hijos Pedro, Alberto y Tiburcio; en especial Pedro, el mayor, fue quien realizó plantaciones de viñedos en la zona de Cuadro Benegas y formó una sociedad con su cuñado, don Emilio Civit, casado con su hermana Josefa, y don Arturo Blanco, instalando la firma frutícola El Nihuil.

Las tierras hoy conocidas como distrito Cuadro Benegas fueron las primeras que se ocuparon al sur del Diamante y antiguamente se conocían como Cuadro García. Bartolomé Báez vendió a Domingo Bombal parte de estas tierras y a éste le heredó su hija Leocadia Bombal de García, la que tuvo tres hijos: Juan Francisco García, a quien se debe el nombre de Cuadro García, casado con Constanza Calle, Carolina García, casada con Daniel González, y Adela García, casada con Julio Eusebio Blanco, hermano de Lubina Blanco, esposa de Tiburcio Benegas, que heredaron las tierras en lo que hoy es Cuadro Benegas.

La sociedad conformada por Pedro Benegas, Emilio Civit y Arturo Blanco (El Nihuil) construyó en Cuadro Benegas una pequeña bodega, fue la primera que se edificó en esa zona. Fue inaugurada en 1915. Elaboraba las uvas de las fincas de Pedro Benegas y de Domingo Tomba.

Al lugar se le llamaba la Tombina, sitio donde hoy se encuentran las canchas de golf. La bodega estaba a 100 metros de la casa de Arturo Blanco. Tenía registrada la marca de vinos Cuyabo.

En épocas más recientes cuando Miguel Vargas, suegro de Juan José Martínez, adquirió la finca, encontró en estado ruinoso esa pequeña bodega, que había trabajado hasta 1940.

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Hogar. Don Tiburcio compró tierras en San Rafael y construyó su casona en lo que hoy es Cuadro Benegas.
Hogar. Don Tiburcio compró tierras en San Rafael y construyó su casona en lo que hoy es Cuadro Benegas.
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Postal de antaño. Una calle de Cuadro Benegas en sus inicios, donde se pueden apreciar los árboles en crecimiento.
Postal de antaño. Una calle de Cuadro Benegas en sus inicios, donde se pueden apreciar los árboles en crecimiento.
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Don Tiburcio Benegas
Don Tiburcio Benegas