El 6 de febrero empezará el juicio contra el denominado "Violador del Parque", que está procesado en cuatro causas, entre ellas un abuso sexual simple y otro agravado por acceso carnal. Se trata de Armando Capuozzo (19) al que se lo acusa, además de los abusos, de un robo agravado en grado de tentativa y un hurto, estos dos hechos anteriores a los abusos que se cometieron en febrero de 2016.
Capuozzo, un joven con un pasado problemático que recorrió algunos institutos de menores bajo la órbita de la DINAF, no tenía domicilio fijo cuando cometió los dos abusos. Se sospecha que pasaba las noches en el interior de un restorán que en ese entonces estaba abandonado en el parque Hipólito Yrigoyen en inmediaciones del anfiteatro Chacho Santa Cruz.
El hecho más aberrante que se le imputa ocurrió el 5 de febrero de 2016 cuando interceptó a una joven de 22 años que trotaba por calle Ameghino a la altura del tanque de agua, a escasos metros del cruce con la avenida Sarmiento. Allí la amenazó con un arma (que después se supo era de utilería) y la llevó obligada hasta el ex Parque de la Salud donde le arrancó la remera, el corpiño y luego la violó.
El hecho estuvo marcado por una inusitada violencia que incluyó amenazas de muerte, humillaciones e insultos de todo tipo y color. Luego de violarla le robó el celular, los auriculares y antes de irse le dijo: "para que veas que no soy tan malo te devuelvo el corpiño".
La joven desesperada buscó ayuda en la puerta del Tenis Club, situado en calle Sobremonte, donde un hombre la contuvo y la ayudó a realizar la denuncia.
En esta causa se lo juzgará por abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de arma de utilería y robo agravado en concurso real.
El segundo hecho de gravedad sucedió tres días antes de la violación y en este caso el abusador sorprendió a otra joven que corría por el parque. La atacó por detrás en una de las calles internas.
Usó la misma metodología que en el caso anterior: con un arma de juguete la apuntó por la espalda y la obligó a caminar. En el trayecto le susurró al oído que la iba a matar si se alejaba y también le dijo que "para disimular hacé de cuenta que somos novios".
La llevó hasta las inmediaciones del anfiteatro y la metió dentro de unos baños sucios y abandonados.
Allí le apuntó a la cabeza, le tapó la boca y sacó su pene que refregó sobre las partes íntimas de la víctima hasta que eyaculó sobre su cuerpo.
Luego le robó el celular y escapó del lugar entre las sombras de la noche. La joven, muerta de miedo y asco, fue a la casa de su novio y le contó lo que había ocurrido. Después de una intensa búsqueda fueron a hacer la denuncia.
En este caso, como no hubo acceso carnal, se caratuló la causa en "abuso sexual y robo agravado por el uso de arma de fuego de utilería en concurso real".
La joven reconoció en rueda de personas al abusador y también pudo reconocer el arma que usó Capuozzo para amenazarla.
La tercera causa que enfrentará Capuozzo, que se abstuvo de declarar en cada una de las indagatorias, data de enero de 2015 cuando junto a un compinche asaltaron a una pareja que llevaban a la par una moto por Amapola hacia Balloffet.
Los delincuentes acorralaron a la pareja y, según la acusación fiscal, Capuozzo sacó un arma y tomó del cuello a una de las víctimas, mientras que su compinche amenazaba a la mujer con una piedra. Allí les quitaron el ciclomotor que luego fue abandonado y recuperado por la Policía.
La cuarta causa está relacionada con un hurto simple o arrebato que sucedió en enero de 2015. El hecho ocurrió en calle Carlos Washington Lencinas cuando el acusado le quitó de las manos la billetera a una mujer que caminaba por ese lugar.
El joven escapó a la carrera y se perdió a las pocas cuadras del hecho.
Salvo el robo en la Isla del Río Diamante, los demás hechos ocurrieron en el parque Hipólito Yrigoyen y en las en las inmediaciones, cerca de donde dormía Capuozzo junto a otros "sin techo".
En este escenario, la fiscalía a cargo de Norberto Jamsech ofreció unificar las causas que se debatirán a partir del 6 de febrero, un mes en el que habrá varios juicios por abusos sexuales.
Estiman que el debate podría durar entre dos y tres días, aseguraron desde la Primera Cámara del Crimen.


