Detenido infraganti

Video: atraparon en un café de calle Juan B. Justo a un punguista que robaba celulares

Un video viral captado por las cámaras de seguridad de un café de la avenida Juan B. Justo muestra el accionar de un supuesto vendedor de bolsas de residuos que se dedicaba a robar celulares

Nunca son demasiadas las medidas de seguridad que se toman para contrarrestar la creciente inseguridad que se vive día a día por el accionar de todo tipo de delincuentes, en especial los descuidistas. Este miércoles se difundió un video que mostró el accionar de un "doble agente", ya que ingresó a un bar de Ciudad como vendedor, pero sus intenciones eran las de robar, y así lo hizo con un método particular.

El mendocino común ya está advertido cuando hace una pausa en las mesas dispuestas en las veredas de los bares y cafés, por el accionar de ladrones o arrebatadores, que apuntan generalmente al robo de celulares.

Pero en el caso del video, se muestra que en un conocido café de la calle Juan B. Justo, al 88, el punguista ingresó al salón y le robó el celular a un cliente, y se lo llevó como botín con pasmosa frialdad.

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Modus operandis del robo de celulares

Bajo la figura de un vendedor de bolsas de residuos, el ratero iba mesa por mesa ofreciendo su mercadería y pidiendo ayuda económica. Pero ya había elegido a su objetivo: una mesa donde un joven papá tiene el celular a la vista. Para distraer al personal del bar, pidió un vaso de agua, y le dejó a la víctima el paquete de bolsas de polietileno estratégicamente sobre el teléfono móvil, mostrándose muy locuaz, como cortina de humo.

Tal como muestra el video viral, el joven que merendaba con sus hijos le señala que no quiere comprar pero, en su bonhomía, le da algo de dinero al malviviente, que entonces tomas las bolsas, junto al celular que estaba tapado por estos elementos. Con total tranquilidad, salió caminando del local y se fue por calle Juan B. Justo.

Advirtiendo la maniobra, un empleado del local gastronómico le avisó al cliente del robo, y ambos salieron a buscar al descuidista, dejando solos a los niños que estaban en la mesa.

Afortunadamente para el damnificado, pudieron alcanzar al delincuente y recuperar el celular robado, sin la intervención policial.