Por Leonardo [email protected]
Los jóvenes, de 14 y 17 años, asaltaron a una mujer y manosearon a su hija de ocho años. Familiares y vecinos les dieron una paliza. La Policía los arrestó pero los enfurecidos allegados se trasladaron hasta la comisaría. Querían entrar para continu
Vecinos furiosos quisieron linchar a dos ladrones adolescentes y luego golpearon a policías, en Las Heras
Hace apenas unas pocas semanas los intentos linchamientos ocupaban amplios espacios en la prensa. Como todo fenómeno que se mediatiza, se diluye. De todos modos, lo que se diluye es la cobertura periodística porque este tipo de ataques a ladrones y sospechosos siempre han ocurrido.
Prueba de ello es lo que sucedió este jueves alrededor de las 22.30 en las inmediaciones de calles Pascual Segura y Aristóbulo del Valle, en El Algarrobal.
Allí, una mujer de unos 30 años y su hija de 8 fueron sorprendidas por dos ladrones, uno de ellos estaba armado.
El que empuñaba el arma de fuego le exigió la cartera a la madre mientras el otro sostenía a la niña. Mientras la amenazaba apuntándole a la cabeza, la mujer observó que el cómplice estaba manoseando a su hija.
Entonces, se lanzó sobre el chico, el de 14 años, y le dijo a su hija que saliera corrieron. Pero la nena, al ver a su madre en el piso, se aferró a una de sus piernas y comenzó a implorar: “No maten a mi mamá”.
El movimiento del robo había sido advertido por el cuñado de la mujer. Corrió hacia el lugar con un amigo y se sumaron algunos vecinos. Eran unos 15 en total que comenzaron a golpear a los adolescentes de manera salvaje. Ese ataque duró un minuto porque llegaron policías, frenaron el ataque y arrestaron a los adolescentes.
“Estaban muy golpeados los chicos, si les pegaban un minuto más no sabemos qué hubiese pasado”, contó una fuente judicial.
Cuando efectivos llevaron los chicos a la comisaría N° 56, los vecinos en un número mayor, unos 20 en total, intentaron entrar al edificio para seguir golpeando a los detenidos.
Los uniformados junto al personal judicial impidieron ese ingreso por la fuerza. Pero nada calmaba a esa horda y las agresiones tuvieron como destinatarios a los policías y a los empleados judiciales.
Éstos trataban de explicarles que ya estaban detenidos, que la Justicia se encargaría del caso pero que golpear a los detenidos en masa también es un delito. Nada les importaba; sólo querían continuar con la golpiza.
El argumento de los iracundos vecinos era que por la edad los detenidos iban a recuperar rápidamente la libertad. Situación que finalmente ocurrió con el de 14 años, fue entregado a sus padres, mientras que el de 17 quedó en la Comisaría del Menor.
En tanto que la fiscal Penal de Menores Liliana sacó una compulsa a la Justicia ordinaria para que se investigue si los adultos cometieron algún delito, puesto que no sólo han golpeado a los adolescentes, también a los policías y al personal judicial.




