Por Catherina Gibilaro
Se trata del muchacho que murió de un tiro en la cabeza en un puesto de Gendarmería en Luján, en el 2014. Un mensaje que denota esa conducta y peritajes de la bala homicida y de las armas de los acusados así lo p
Según fuentes allegadas a la causa, Andrés García Campoy se suicidó
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Para la Justicia federal, las pruebas incorporadas en la causa por la muerte de Andrés García Campoy no dejan dudas de que el estudiante de higiene industrial se suicidó.
En una prueba, que fuera recabada del propio WhatsApp del joven, se encontró un mensaje dejado por él donde decía textualmente el 12 de junio de 2014, un día antes de su muerte: ”Trato de seguir adelante, pero no veo incentivos ni futuros”. Pero lo que tienen claro los peritos es que el proyectil que le dio en la sien derecha salió de la carabina que Andrés llevaba consigo (era de su abuelo), supuestamente para vendérsela a un empleado de la Destilería, hecho este que nunca se pudo probar ya que nadie se presentó como testigo en el juzgado para abonar esta teoría. La bala es calibre 22 y no 9, que es la que utiliza Gendarmería. Esto viene a colación porque, sobre los dos gendarmes que estaban de guardia en el puesto control de la fuerza, en Luján, donde ocurrió el desgraciado suceso, recayó la sospecha de que podían haber disparado contra el joven ese fatídico 13 de junio del 2014, en horas de la tarde.Los peritajes sobre las armas fueron un elemento contundente para que el juez Federal Walter Bento decidiera dictarles a los dos efectivos la falta de mérito, que significa que no tiene suficientes pruebas para procesarlos –estaban imputados de homicidio agravado– pero tampoco para desvincularlos totalmente del caso. Esto ocurriría cuando lleguen los informes de una fiscalía de Buenos Aires. Uno de los hechos que dejan mucho que desear según los investigadores es la actuación de la psicóloga, quien hizo un perfil post mórtem del joven para ver si tenía tendencias suicidas. Según ellos, el examen se llevó a cabo con falencias bastantes preocupantes. No sólo no habría leído el expediente (aquí está incorporado el mensaje de WhatsApp del joven), sino que el peritaje lo habría hecho tres meses después y sin tomar juramento a los testigos que sí lo hicieron en el expediente judicial a poco de producirse el hecho.El día fatídicoEl desgraciado suceso, uno de los más complejos que se conocen por las características que lo rodearon –se hizo la reconstrucción para tratar de echar luz sobre él– sucedió en horas de la tarde del 13 de junio del 2014, en la ruta 7, en la zona de la Destilería de Luján de Cuyo.Eran aproximadamente las 15.30 cuando en el control de Gendarmería se detuvo un Peugeot 504 al mando de García Campoy.La ruta estaba complicada porque se había liberado el túnel Cristo Redentor y había mucho movimiento especialmente de camiones.En ese momento les tocaba subir a los que estaban en el playón y los gendarmes les abrían el paso.También circulaban vehículos de menor porte, entre ellos, el Peugeot del joven. Según se conoció en esa oportunidad, el pandemónium se desató poco después.Las primeras informaciones dieron cuenta de que García Campoy habría disparado su carabina 22, muy antigua, que llevaba aparentemente para vender no se sabe a quién.También se conoció que posiblemente habría tenido un entredicho con los gendarmes –los habría insultado– y esto derivó en la tragedia que es de público conocimiento.Lo primero que se dijo en ese entonces fue que el chico se había suicidado. Luego comenzaron a tejerse las más variadas hipótesis a partir de las versiones que dio la familia, que desmintió que el estudiante hubiera tenido intenciones de matarse.El primer fiscal que intervino en la causa, Jorge Calle, de Luján-Maipú, decidió imputar por homicidio a los dos gendarmes y luego apartarse de la causa y derivarla a la Justicia federal.► El magistrado federal no solamente hizo peritar las armas que fueron secuestradas, sino que recibió varias testimoniales, entre ellas las del personal del Servicio Penitenciario, que circunstancialmente pasaba por el lugar y, a pedido de Gendarmería, se detuvo para socorrer a García Campoy.►Demoradas. En cuanto a las pericias, mientras la causa estuvo en el fuero mendocino se habrían demorado más de la cuenta sin que para ello hubiera existido un motivo que así lo justificara.




