Las hermanas Yurie (85 y 88) fueron sorprendidas en su casa. Las golpearon y las encerraron en el baño, dentro de la bañadera. Hay pistas firmes para capturar a los delincuentes.

Se sospecha de un datero en el cruel asalto a dos ancianas en el Este

Por UNO

Ignacio Zavala [email protected]

Los delincuentes que durante la madrugada del viernes mantuvieron varias horas cautivas en una bañadera a dos ancianas en San Martín contaban con el dato certero de que en la vivienda había dinero, pista sobre la cual se basa la policía para dar con ellos. Las hermanas Yurie, muy conocidas en la ciudad del Este mendocino, recibieron el alta tras sufrir un severo cuadro de hipotermia.

La pesadilla de las hermanas Gladis (88) y María Yurie (85) comenzó “entre las 12 de la noche y las 4 de la madrugada”, según los pesquisas que investigan el hecho. Tras violentar una reja, al menos dos delincuentes ingresaron por el patio de la vivienda ubicada en España casi 9 de Julio, en pleno centro de San Martín. A esa hora las ancianas estaban durmiendo, por lo que despertaron sobresaltadas al encontrarse con los sujetos, que con cobardes amenazas y golpes las obligaron a levantarse de sus camas.

Pero la saña de los delincuentes no quedó allí sino que obligaron a las frágiles mujeres, que no opusieron resistencia, a acostarse en la bañadera y las dejaron encerradas en el baño mientras revolvían cada rincón de la vivienda, ubicada a 30 metros de la tradicional tienda de ropa y blancos que las Yurie tienen desde hace años. La casa y el comercio tienen comunicación interna, por lo que los ladrones también ingresaron a la tienda y sustrajeron unos 500 pesos de la caja registradora.

“Revolvieron toda la vivienda en  busca de dinero. No faltaban electrodomésticos ni otros elementos de la casa. Las víctimas tenían otro dinero en la vivienda que estiman que desapareció pero no han podido precisar el  monto”, detalló el comisario general Juan Alaniz, a cargo de la investigación policial.

Mientras las ancianas padecían las gélidas temperaturas recostadas y apretujadas en una tina, los asaltantes fueron hasta el garaje y  escaparon por el frente de la vivienda en un Peugeot 306 propiedad de una de las ancianas. El vehículo apareció a las 4.30 abandonado en carril Norte de San Martín frente al ingreso de una finca.

Varias horas en la bañadera

Las ancianas pasaron por lo menos cuatro horas en la bañadera hasta que fueron encontradas por la policía. Los uniformados fueron alertados por un sobrino de las víctimas, quien llegó a la casa a las 8 y notó que el portón  estaba abierto y el interior completamente desordenado. Los efectivos hallaron a las hermanas mojadas, atemorizadas y golpeadas en la tina.

Las octogenarias fueron trasladadas al hospital Perrupato, donde ingresaron con un severo cuadro de hipotermia y algunas lesiones. “Lo más grave fue la hipotermia, pero fueron compensadas. Una de ellas presentaba  heridas en el rostro y otra en la mano derecha y algunos golpes. Fueron compensadas hasta que recuperaron la temperatura normal y al mediodía del viernes recibieron el alta”, contó a UNO el director del centro sanitario,  Gustavo Patti.

Los sabuesos desestiman que el hecho de haberlas hecho ingresar a la bañadera se haya tratado de un método de tortura, más allá de la saña y cobardía. “Creemos que mucha resistencia no han opuesto por la edad pero  no es muy factible que hayan sido torturadas porque no lo habrían soportado”, concluyó el comisario Alaniz.

Cerca de los ladrones

El hecho de que las Yurie no guardaran habitualmente dinero en la vivienda hace sospechar a la policía que los delincuentes tenían el dato certero de que estaría allí momentáneamente. “Tenemos algunos datos y estamos  con una tarea de investigación avanzada. Contamos con una orientación bastante interesante respecto a la identidad de los sujetos”, adelantó esperanzado el comisario general Alaniz.

Las huellas que los peritos levantaron de la vivienda y el presumir con firmeza que contaban “con algún dato preciso” genera expectativas de que en las próximas horas haya detenciones.