El hecho ocurrió hace 10 días cuando Miguel Alonso la amenazó de muerte con un arma y la privó de la libertad. Fue en Godoy Cruz. El fiscal Cadile lo imputó y dada la peligrosidad para sí y para otros lo mand&oacu

Odontólogo que atacó a su pareja, internado en El Sauce

Por UNO

 Catherina [email protected]

Un odontólogo fue detenido e imputado por un violento ataque que le infirió a su pareja mientras estaban en la vivienda de él, en Godoy Cruz. Además de golpearla la amenazó de muerte con un arma y la privó de su libertad. Ella pudo escapar y radicó la denuncia en la Oficina Fiscal Nº3 de Godoy Cruz.

 El hecho, que trascendió ayer, ocurrió hace unos 10 días y el protagonista es el odontólogo Miguel Alonso (40), quien se encuentra actualmente internado en el pabellón B del hospital neuropsiquiátrico El Sauce.

Según la denuncia que obra en el Poder Judicial, aquella noche el hombre habría mantenido una fuerte discusión con su pareja –su nombre no fue dado a conocer– en el domicilio de éste, en calle Leguizamón al 300 de Godoy Cruz, donde en la planta baja funciona su consultorio.

 De acuerdo con lo referido en la Oficina Fiscal Nº3 por la víctima, entre ambos se produjo una fuerte pelea, razón por al cual el hombre sacó una pistola y la amenazó, previo encerrarla en la vivienda.

 Luego le propinó golpes mientras la seguía amenazando de muerte, colocándole el arma en el cuello y dejando a la indefensa mujer sumergida en el terror debido a la violenta reacción del profesional.

 Además le dijo que luego de matarla pensaba quitarse la vida.

 En un momento dado, el hombre decidió ir al baño. Ese minuto fue aprovechado por la víctima para tomar la llave de la puerta de calle y salir corriendo en busca de ayuda, razón por al cual se dirigió a la casa de su madre, con quien posteriormente fue a denunciar a Alonso por lo sucedido.

 De inmediato el fiscal de Godoy Cruz en turno Horacio Cadile ordenó que se allanara la vivienda y fue así como encontraron el arma con la cual el odontólogo apuntó a la mujer, y se procedió a su secuestro,  como elemento de prueba.

Con esto más la denuncia, Cadile decidió detener e imputar a Alonso por los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada por uso de arma de fuego y lesiones, en el marco de violencia de género.

 Dado el informe solicitado al Cuerpo Médico Forense, que daba cuenta de que Alonso es peligroso para sí mismo y para otros, el ministerio público decidió remitirlo al hospital neuropsiquiátrico El Sauce, donde quedó alojado en el pabellón Judicial B.

Un médico en el mismo lugar

La tarde del 16 de noviembre pasado un suceso tremendo sacudió a la sociedad mendocina. En el departamento del médico Fernando Fernández, jefe de residentes de terapia intensiva del Hospital Central, cerca de las 18 sucedió un hecho dramático.

El profesional discutió con su esposa, Rosana del Carmen Sosa (37), enfermera del Hospital Español, y la agredió a puñaladas en distintas partes del cuerpo, lo que puso en peligro su vida.

El cruce verbal tuvo lugar en la casa donde ambos habitan, en un complejo en la intersección de calles  Balloffet y Estrada de Las Heras,  donde también se encontraba la pequeña hija de ambos de apenas 5 años, quien presenció el violento ataque a su madre. Fernández le aplicó tres puñaladas a su mujer y luego se dirigió al Central, donde habría ingerido psicofármacos.

Ella en grave estado fue llevada al hospital Luis Lagomaggiore, donde estuvo en terapia y cuando superó la peor crisis fue derivada al Español. En un primer momento estuvo internada en la cama 15 del pabellón 9. Sin embargo, ayer  fue sometida a una intervención quirúrgica y de acuerdo con lo manifestado por un familiar está en terapia para un mejor control.

 Por su parte el agresor fue detenido e imputado por el fiscal Fernando Giunta, de Las Heras, de intento de femicidio y está alojado en la Alcaidía 5 del Servicio de Internación Judicial Psiquiátrica, del mismo hospital, también por representar un peligro para sí mismo y para otros. Además el delito que se le endilgó no es excarcelable.

 Ayer alrededor de las 16, tras ser medicado recibió la visita de familiares, aunque no trascendió de quiénes se trataba.

Al ser consultado sobre si quería hablar con UNO, manifestó a los penitenciarios: “No estoy en condiciones”.