Hoy, en lo formal, está prohibido estacionar sobre ambos laterales de esas dos cuadras. Los inspectores de la Policía Vial se han hecho una fiesta labrando partes, ya que la prohibición pudo vencer los usos y costumbres de los vecinos. Pero, curiosamente, mientras se habilitaba el estacionamiento medido en el resto de las cuadras céntricas y se inhabilitaban esas dos, los “trapitos” coparon ese lugar ofreciendo el lavado y cuidado de los vehículos. Desde que se inauguró la remodelación esta organización produjo quejas y reclamos, pero no tantas como las que comenzaron hace unas dos semanas. En estos 15 días se produjeron incidentes entre los automovilistas que estacionaban allí y los cuidacoches. “Literalmente extorsionan a la gente. Al comienzo pedían una “colaboración”, pero ahora fijan una tarifa arbitraria y amenazan a quienes no quieren pagarla”, dijo un mozo de la cuadra. La versión es refrendada por muchos, que ven como paisaje habitual discusiones, conatos de peleas y hasta alguna luneta rota por la “falta de pago” de estas tarifas. Incluso alguno de los bares han sufrido robos en los boxes que construyó la Comuna y también roturas en las vidrieras, hechos que son atribuidos directamente a los “trapitos” o a quienes los acompañan. Los comerciantes y también quienes ocupan oficinas en esa zona piden que se permita estacionar sobre esas cuadras, por más que sea bajo el régimen de estacionamiento medido, y que también haya guardia policial en las horas nocturnas para evitar delitos y que los “trapitos” sean la autoridad de ese lugar. “La inflación ha reducido la actividad de estos bares y pizzerías y si a eso le sumamos que la gente no sabe dónde dejar el auto y les tiene miedo a los cuidacoches, estamos condenados a cerrar”, dijo el dueño de uno de esos comercios. “Siempre hemos trabajado bien las noches de los fines de semana, pero ahora eso se está perdiendo. Incluso vienen muchas mujeres solas que ahora no se animan, porque no se atreven a dejar el auto estacionado acá”, dijo otro de los propietarios. Originalmente la Comuna había dispuesto que se prohibiera estacionar allí y que durante los fines de semana esas cuadras fueran peatonales. Sin embargo el secretario de Gobierno, Oscar González, dijo ayer que “hemos tenido reclamos, los hemos escuchado y estamos tratando de reunirnos con los comerciantes del lugar para pensar en una solución que deje satisfechos a todos”.