Un día después de conocerse la sentencia contra Eric Emmanuel Calderón (25), el patovica de un boliche de Maipú que violó a una joven, la víctima del hecho relató el terrible momento que vivió esa noche de diciembre de 2018.
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Martina, quien hoy tiene 19 años, recordó ese 23 de diciembre que fue a bailar con sus amigas al boliche ubicado en Rodeo del Medio. "Venía bien la noche. Nadie nos molestaba. Me puse a bailar con un chico y salimos afuera a un patio para charlar", narró en declaraciones al programa Hola Mendoza.
"En ese lugar nos encontramos con este guardia de seguridad y otra pareja que estaba teniendo relaciones. Los chicos nos culpan a nosotros y el patovica nos dice: 'Vengan que los voy a llevar a un lugar donde mis compañeros y yo complacemos a las mujeres'. A nosotros nos dio gracia y fuimos", dijo Martina.
Una vez en ese sector, Calderón tocó a la joven en sus senos por encima de la ropa: "Me puse nerviosa y lo empujé. Me tropece con una piedra, caí y me lastimé las rodillas. El chico con el que estaba me acompañó a la enfermería pero se fue porque se iban sus amigos".
Ya afuera del boliche, Martina quiso volver a entrar porque había una de sus amigas que estaba descompuesta en el interior. En ese momento se reencontró con Calderón quien le dijo que la iba a ayudar ingresando por un atajo.
"Empezamos a caminar como una cuadra hasta que llegó a una puerta que tenía candados y rejas. Empezó a golpear. Me empecé a asustar y me hice para atrás. Él me alzó como si fuera un bebé, me puso contra un árbol. Nadie podía escuchar nada o si lo hicieron no me ayudaron. Hasta el día de hoy recuerdo mi grito de ayuda", explicó.
"Hizo lo que quiso y después me sacó como un perro. Era una bolsa de papas básicamente. No valía nada", concluyó.
La joven aseguró que le costó realizar la denuncia pero la convenció una prima para que el violador no vuelva a actuar.
Sobre la sentencia a 8 años de cárcel que se ventiló el miércoles aseguró no sentirse feliz pero "siento que es un beneficio saber que no va a lastimar a nadie más".
"El daño que me hizo no lo puedo calmar con nada y creo que no lo voy a olvidar nunca. Antes era una persona y ahora soy otra totalmente distinta. Me cuesta mucho salir a al calle, estar con hombres", aseveró.



