Catherina Gibilaro / [email protected]Tras la aparición con vida de Leonela Quiroga (17), desaparecida en Mendoza y hallada ayer en Buenos Aires, la Justicia investiga si detrás de este hecho podría existir una deuda por un viaje de estudios.
La alumna de la escuela Ramponi fue hallada en Buenos Aires. Un pastor la llevó hasta una comisaría porteña. La causa fue abierta como un posible caso de trata pero no se descarta una deuda con sus compañeros como motivo.
Investigan si Leonela tenía un problema de plata
Ocurre que la adolescente era la encargada de pagar el micro del viaje de egresados que iba a realizar su curso, y si bien les manifestó a sus compañeras de la escuela Ramponi, donde cursaba, que ese trámite había sido saldado, el dinero nunca llegó a la empresa de transportes y hasta ahora se desconoce su destino.De acuerdo con informaciones allegadas a la investigación, la causa, que se encuentra en manos de la fiscal de Delitos Complejos Claudia Ríos Ortiz –previamente instruyó el hecho el fiscal de Guaymallén Tomás Quiroga–, está caratulada como averiguación de trata de personas, pero no se excluye ninguna otra hipótesis.
La adolescente fue encontrada ayer a la mañana al parecer en un departamento de la zona de Once, en Capital Federal. Según algunas informaciones que trascendieron por las redes sociales, la joven estaba junto con otras dos chicas oriundas de Tucumán e inmediatamente se abrió la causa como averiguación por trata de personas.Sin embargo, una fuente allegada a la investigación manifestó que Leonela fue llevada a la Comisaría 8ª de Buenos Aires por un pastor evangélico donde habría contado una versión sobre un supuesto secuestro.La buena noticia es que la joven fue encontrada sana y salva y ahora sólo resta averiguar qué pasó realmente. No se descarta que serán sus padres quienes viajen a la Capital Federal para traerla una vez que concluya el interrogatorio en la Justicia federal y las autoridades dispongan que la familia está autorizada a traerla a Mendoza.Intensa búsqueda La labor de la policía local fue ardua para dar con el paradero de Leonela, quien desapareció el miércoles a la tarde. La jovencita fue vista por última vez ese día a las 19 cuando salió del colegio Ramponi, ubicado en Alpatacal y España, en Guaymallén, lo que generó la preocupación de su familia y de toda la comunidad educativa.Familiares y amigos se movilizaron para hallarla y para el jueves a la noche convocaron a una marcha en la esquina de Gomensoro y Sarmiento de Guaymallén para pedir por su paradero a la cual concurrieron numerosos compañeros del colegio, vecinos y familiares de la jovencita. La desaparición de la chica provocó la desesperación de toda su familia.El miércoles cerca de las 19 Leonela llamó desde un micro del Grupo 5 para pedir que fueran a esperarla a la parada, como solía hacerlo. Incluso una amiga que la acompañó la vio subir al colectivo, pero la joven nunca llegó adonde la estaba esperando.Lo que más tenía angustiada a la familia era el hecho de que la adolescente nunca se demoraba sin avisar.Además la chica pasaba por un muy buen momento porque el jueves a la noche se iba a hacer la cena de egresados, en la cual participaba por haber concluido el secundario y se disponía a disfrutar de una noche inolvidable con sus compañeras de curso. Frente a la ausencia inexplicable –solamente envió un mensaje de texto a su hermano diciéndole que estaba en el micro– su familia radicó de forma inmediata la denuncia por la desaparición de Leonela en la Oficina Fiscal 9 de Guaymallén.“Es una chica muy apegada a su familia, no es liberal” Gladys Ruiz es la vicedirectora de la escuela Ramponi, donde durante cinco años Leonela estudió en sus aulas. Ayer a la tarde –después de la aparición en Buenos Aires de la chica que estaba desaparecida– la docente manifestó estar totalmente asombrada por lo sucedido y destacó que “Leonela no es una chica liberal. Es muy apegada a su familia y siempre cuando se hacía tarde por algún evento en la escuela los llamaba para que vinieran a buscarla”.La docente destacó que “es muy buena alumna y mantiene una muy buena relación con los compañeros, los docentes y sus padres. Estudiosa al máximo, no se lleva ninguna materia y nunca repitió en todo este tiempo”. Y agregó: “Estaba totalmente entusiasmada por la cena de egresados en la cual participaban todos, obviamente incluida ella, y por eso nos causa extrañeza lo que pasó. El miércoles, día de su desaparición, vino a la escuela, conversó con su preceptora y estaba tranquila. No expresó ningún desencuentro con su familia o compañeros. Ella llamaba a su familia y ellos la esperaban en la parada del micro”.“Hace unos días –agregó– se hizo en la escuela una despedida y vino a buscarla su hermano porque eran las 23.30 y no se trasladaba sola a su casa. Conozco el ámbito familiar y su ficha pedagógica es muy buena”. La profesional resaltó otra vez que “para mí ha sido llamativo. No creo que se fue por sus medios. Tal vez intervino un adulto pero esto deberá ser dirimido por la Justicia. Creo que la repercusión que tuvo su desaparición ayudó al buen desenlace”.




